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title: "China y Huawei le responden a Estados Unidos: rechazan las acusaciones de espionaje y Vaca Muerta queda atrapada en la disputa entre Washington y Beijing"
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description: "La Embajada china calificó de “infundadas” las acusaciones del embajador estadounidense Peter Lamelas y Huawei negó entregar información al Gobierno de Beijing. El cruce se originó por un proyecto tecnológico de la cooperativa neuquina CALF y escaló hasta convertirse en una discusión sobre inversiones, ciberseguridad y soberanía. Estados Unidos advierte que utilizar tecnología china podría afectar la llegada de capitales a Vaca Muerta; China acusa a Washington de utilizar la seguridad nacional como argumento para desplazar a sus empresas."
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date_published: "2026-08-13T20:59:00-03:00"
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tags:
  - "China"
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  - "Huawey"
author_name: "Alejandro Cabrera"
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category_name: "Mundo"
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# China y Huawei le responden a Estados Unidos: rechazan las acusaciones de espionaje y Vaca Muerta queda atrapada en la disputa entre Washington y Beijing

La pelea entre Estados Unidos y China por la infraestructura tecnológica de Vaca Muerta escaló este jueves a un nuevo nivel. Horas después de que el embajador estadounidense Peter Lamelas asegurara que las compañías chinas están obligadas a entregar información al Gobierno de Beijing y advirtiera que la presencia de Huawei podría desalentar inversiones occidentales, tanto la empresa como la Embajada de China en Buenos Aires salieron a rechazar públicamente las acusaciones.

La respuesta china fue especialmente dura. La representación diplomática calificó las palabras de Lamelas como una acusación sin fundamento y sostuvo que Estados Unidos está ampliando deliberadamente el concepto de seguridad nacional para sembrar temor alrededor de las empresas tecnológicas chinas. Huawei, por su parte, reivindicó su condición de compañía privada, afirmó que opera conforme a las leyes de cada país y defendió su historial internacional en materia de ciberseguridad.

El episodio ya excede ampliamente una negociación comercial entre una cooperativa neuquina y un proveedor tecnológico. En el fondo se está discutiendo **quién tendrá presencia en las redes, centros de datos y sistemas digitales que acompañarán la expansión de Vaca Muerta durante las próximas décadas**. Washington pretende limitar la participación china en infraestructura considerada crítica; Beijing considera que esa estrategia constituye proteccionismo y una interferencia sobre las decisiones soberanas de terceros países.

## Huawei rechazó de plano las acusaciones de espionaje

Huawei respondió directamente después de que Lamelas afirmara durante el AmCham Energy Forum que China exige a sus empresas entregar al Estado los datos que circulan por sus tecnologías y sistemas de inteligencia artificial. El diplomático vinculó esa supuesta capacidad de acceso con la seguridad de las compañías estadounidenses que analizan invertir en el sector energético argentino.

La compañía china sostuvo que es **“100% privada”**, recordó que trabaja en Argentina desde 2001 y aseguró que opera bajo las normas de cada jurisdicción. También defendió sus procedimientos de seguridad y señaló que sus productos y sistemas son sometidos a auditorías independientes.

Huawei argumentó además que desde su creación en 1987 construyó un historial sin incidentes comprobados que justifiquen las acusaciones estadounidenses y remarcó que la compañía pertenece a sus empleados. Frente al señalamiento de Lamelas, eligió basar su defensa en sus 25 años de operaciones en Argentina y en su presencia internacional.

Una precisión resulta indispensable: **no existe hasta ahora evidencia pública conocida que demuestre que Huawei haya utilizado el proyecto de CALF para espiar Vaca Muerta o transferir información estratégica argentina al Gobierno chino**. Las afirmaciones de Lamelas corresponden a la evaluación de seguridad nacional de Estados Unidos sobre Huawei y sobre el marco jurídico chino, no a la revelación de una operación de espionaje concreta descubierta en Neuquén.

## China contraatacó: “Argentina no necesita que nadie le enseñe cómo atraer inversiones”

La Embajada china fue todavía más allá y llevó el enfrentamiento al terreno diplomático. Consideró que Lamelas formuló una acusación calumniosa y cuestionó que Estados Unidos utilice el argumento de la seguridad nacional para intervenir sobre relaciones comerciales entre compañías argentinas y chinas.

Beijing rechazó específicamente una de las afirmaciones centrales del diplomático norteamericano: que el Gobierno chino pueda exigir a sus empresas información obtenida en cualquier país. La representación china sostuvo que su Gobierno no exige ni exigirá a las compañías recopilar, almacenar o entregar datos violando las legislaciones locales.

La respuesta también apuntó directamente contra la advertencia de Lamelas acerca de las inversiones internacionales en Vaca Muerta. China sostuvo que Argentina puede determinar por sí misma qué políticas necesita para atraer capital y calificó la estrategia estadounidense como una expresión de una lógica propia de la Guerra Fría.

El mensaje tiene una dimensión política evidente: Beijing pretende convertir el conflicto Huawei-CALF en una discusión sobre **soberanía argentina**. En esa interpretación, el problema no es simplemente si una determinada tecnología presenta riesgos, sino si Washington puede utilizar visas, financiamiento e inversiones como herramientas para condicionar qué proveedores contratan empresas argentinas.

## El origen del conflicto: CALF quería trabajar con Huawei

Todo comenzó alrededor de la **Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén, CALF**, la distribuidora eléctrica más importante de la Patagonia. La entidad negocia con Huawei soluciones de fibra óptica, conectividad para espacios públicos y grandes superficies y la integración de esa infraestructura con un centro de datos propio y con el polo tecnológico de la ciudad de Neuquén.

El conflicto explotó cuando trascendieron mensajes que el agregado económico de la Embajada estadounidense, Andrew Dilts, habría enviado al gerente tecnológico de CALF, Sergio Fernández Novoa. En esas comunicaciones preguntaba si podía cancelarse la iniciativa vinculada con Huawei y mencionaba una política estadounidense que permite restringir o revocar visas a directivos relacionados con la expansión internacional de la tecnológica china.

CALF interpretó esos mensajes como un intento de presión y reclamó explicaciones formales. La cooperativa también llevó el tema a la Cancillería argentina, encabezada por Pablo Quirno. Lamelas posteriormente respondió que la comunicación reflejaba efectivamente la política de su Gobierno y defendió la posibilidad de establecer restricciones migratorias desde Estados Unidos.

Fue allí cuando la discusión dejó de ser solamente empresarial.

## Lamelas ratificó la presión y ofreció alternativas estadounidenses

El embajador no retrocedió. En una carta enviada a las autoridades de CALF ratificó que Washington considera que las empresas sometidas a las leyes chinas de inteligencia y seguridad pueden estar obligadas a entregar información al Estado y argumentó que esa situación representa un riesgo particular cuando se trata de infraestructura cercana a Vaca Muerta.

Sin embargo, Estados Unidos modificó parcialmente la estrategia después de la escalada pública. El miércoles 12 de agosto, Lamelas recibió a los directivos de CALF en el Palacio Bosch durante aproximadamente una hora y media. Allí no solamente discutieron ciberseguridad: el embajador ofreció explorar **financiamiento, equipamiento y posibles proveedores alternativos** para acompañar la expansión tecnológica de la cooperativa.

Ese detalle resulta importante porque muestra que Washington no está planteando únicamente una objeción de seguridad. También intenta construir una alternativa comercial.

La estrategia parece ser clara: convencer a Argentina de reducir la dependencia de tecnología china ofreciendo simultáneamente empresas, financiamiento y respaldo estadounidense.

## Un día después de la reunión, Lamelas volvió a endurecer su discurso

El encuentro en el Palacio Bosch había parecido bajar la tensión. CALF y la Embajada estadounidense hablaron de diálogo institucional y seguridad de datos y terminaron la reunión en buenos términos.

Pero apenas 24 horas después, Lamelas volvió a apuntar contra Huawei durante su participación en el AmCham Energy Forum. Allí sostuvo que la seguridad energética y la seguridad de los datos forman parte de la seguridad nacional y advirtió que las empresas estadounidenses quieren garantías sobre la infraestructura digital donde funcionarán sus inversiones.

El diplomático llegó además a relacionar directamente la elección tecnológica argentina con el futuro de las inversiones en Vaca Muerta. Ese fue el punto que provocó la reacción más fuerte de China, porque Beijing interpretó la afirmación como una forma de condicionar inversiones estadounidenses a la exclusión de empresas chinas.

## ¿Por qué Estados Unidos tiene a Huawei en la mira desde hace años?

La disputa argentina forma parte de una confrontación mucho más extensa. Estados Unidos considera desde hace años que Huawei representa un riesgo para sus redes de comunicaciones y estableció fuertes restricciones sobre sus equipos y su acceso a determinadas tecnologías estadounidenses.

Washington sostiene que el problema no depende necesariamente de demostrar que cada dispositivo Huawei haya realizado una operación de espionaje. Su argumento es estructural: una empresa china que administra telecomunicaciones críticas puede quedar sometida a las obligaciones de cooperación establecidas por las leyes de seguridad e inteligencia de Beijing.

China y Huawei rechazan esa interpretación y sostienen que Estados Unidos utiliza una amenaza hipotética para excluir a una empresa que logró competir tecnológicamente con compañías occidentales.

Las dos posiciones llevan años enfrentándose en Europa, Asia y América Latina.

Ahora esa discusión internacional llegó directamente a Neuquén.

## Vaca Muerta convierte un router o un data center en una cuestión geopolítica

La sensibilidad estadounidense se entiende mejor cuando se observa cómo funciona actualmente la industria petrolera.

Vaca Muerta no es solamente una gigantesca superficie llena de pozos. La producción depende cada vez más de **sensores, comunicaciones en tiempo real, sistemas automatizados, inteligencia artificial, centros de datos, plataformas de control remoto y redes capaces de conectar instalaciones ubicadas a cientos de kilómetros**.

Por esas redes puede circular información sobre producción, reservas, instalaciones, mantenimiento, transporte, funcionamiento de gasoductos y oleoductos y decisiones empresariales.

Cuanto más digitalizada esté la industria, mayor será la importancia estratégica de controlar quién proporciona esa infraestructura.

Esto no significa que un centro de datos contratado por CALF otorgue automáticamente acceso a toda Vaca Muerta. CALF tampoco controla las redes internas de todas las petroleras. Pero Washington observa el problema de manera más amplia: cualquier expansión de proveedores chinos dentro del ecosistema tecnológico neuquino puede incrementar su presencia futura alrededor de una infraestructura energética considerada estratégica.

## La batalla ya no es por el petróleo: también es por los datos

La expansión de Vaca Muerta está transformando a Argentina en un escenario mucho más relevante para las grandes potencias.

Estados Unidos quiere que compañías norteamericanas participen en petróleo, gas, infraestructura, financiamiento, inteligencia artificial y tecnología. China ya posee una presencia económica importante en Argentina y busca mantener oportunidades comerciales en energía, minería, telecomunicaciones e infraestructura.

La pelea Huawei-CALF es apenas una muestra de ese enfrentamiento.

Hace veinte años, la competencia internacional por un yacimiento energético podía concentrarse en qué empresa conseguía una concesión petrolera. Hoy también importa qué empresa proporciona las antenas, qué software administra las redes, dónde están almacenados los datos y quién construye los centros de procesamiento.

**El petróleo continúa siendo estratégico, pero también lo es la información sobre cómo se extrae y transporta.**

## Milei enfrenta una contradicción que será cada vez más difícil de administrar

El conflicto representa además un desafío para el Gobierno argentino.

Javier Milei construyó una alianza política excepcionalmente cercana con Estados Unidos y con Donald Trump. Washington es uno de sus principales socios internacionales y el Gobierno busca inversiones estadounidenses para explotar Vaca Muerta, desarrollar minería, financiar infraestructura y modernizar el sistema energético.

Pero China continúa siendo un socio económico demasiado importante como para ser ignorado.

La relación comercial bilateral sigue siendo considerable, Beijing tiene inversiones relevantes en Argentina y ambos países mantienen vínculos financieros que la administración libertaria decidió preservar pese a la retórica extremadamente crítica utilizada por Milei durante la campaña de 2023.

Hasta ahora la estrategia argentina fue bastante pragmática: alineamiento político con Estados Unidos y continuidad económica con China.

La pregunta es qué ocurrirá cuando ambos socios exijan decisiones incompatibles.

Huawei puede ser el primer gran ejemplo.

## El Gobierno argentino todavía evita elegir públicamente un bando

Hasta ahora la Casa Rosada procuró mantenerse relativamente al margen de la confrontación directa entre ambas embajadas. CALF acudió a Cancillería después de considerar intimidatorios los mensajes estadounidenses, pero la disputa siguió desarrollándose principalmente entre la cooperativa y las representaciones diplomáticas.

La Argentina tiene además interés en evitar un enfrentamiento abierto con cualquiera de las dos potencias.

Washington puede proporcionar inversiones, financiamiento y respaldo político. Beijing ofrece comercio, crédito, infraestructura y tecnología competitiva. Vaca Muerta necesita decenas de miles de millones de dólares durante las próximas décadas, por lo que excluir anticipadamente a una de las principales fuentes internacionales de capital tiene costos.

El dilema no desaparecerá.

Cuanto más importante se vuelva Argentina en energía y minería, mayor será la presión de Estados Unidos y China para garantizar que sus compañías ocupen espacios estratégicos.

## La cuestión que todavía nadie respondió: cómo verificar quién tiene razón

Entre las acusaciones cruzadas existe una pregunta técnica que queda parcialmente escondida.

Lamelas afirma que Huawei representa un riesgo porque Beijing puede acceder a sus datos.

Huawei dice que sus equipos son seguros y acepta auditorías.

China afirma que nunca exigirá información violando la legislación argentina.

En lugar de resolver esa discusión exclusivamente mediante alineamientos diplomáticos, Argentina podría aplicar criterios verificables: auditorías independientes de ciberseguridad, segmentación de redes críticas, almacenamiento local de información sensible, proveedores múltiples, protocolos de acceso, pruebas de penetración y mecanismos de supervisión sobre cualquier compañía que opere infraestructura estratégica.

Ese esquema permitiría evaluar a Huawei con las mismas reglas aplicadas a compañías estadounidenses, europeas o de cualquier otra nacionalidad.

Porque tampoco existe tecnología absolutamente inmune a vulnerabilidades.

La cuestión central debería ser cuánto riesgo presenta cada proveedor y qué capacidad tiene Argentina para detectarlo y limitarlo.

## De CALF a una disputa mucho mayor

Lo que comenzó con unos mensajes enviados al gerente tecnológico de una cooperativa neuquina terminó enfrentando públicamente a las embajadas de Estados Unidos y China.

Lamelas advirtió sobre espionaje, seguridad nacional e inversiones.

Huawei negó las acusaciones y defendió su historial.

China acusó a Washington de proteccionismo, intervencionismo y mentalidad de Guerra Fría.

Y CALF quedó en el centro de una disputa geopolítica que excede enormemente el tamaño de su proyecto tecnológico.

Todavía no hay evidencia pública de espionaje de Huawei sobre Vaca Muerta. Tampoco puede ignorarse que Estados Unidos mantiene desde hace años preocupaciones estructurales sobre la seguridad de las redes administradas por proveedores chinos.

Por eso el debate requiere evitar dos simplificaciones.

No puede afirmarse como un hecho demostrado que **Huawei está espiando Vaca Muerta**.

Pero tampoco puede reducirse todo automáticamente a una simple guerra comercial sin discutir los riesgos que implica colocar infraestructura estratégica bajo proveedores sometidos a legislaciones y gobiernos extranjeros.

La noticia de este jueves es que la controversia ya dejó de ser técnica.

**China y Estados Unidos comenzaron a disputar públicamente qué tecnología debería utilizar Argentina para desarrollar uno de sus mayores recursos estratégicos. Y Vaca Muerta acaba de convertirse también en un nuevo frente de la guerra tecnológica entre las dos principales potencias del mundo.**

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