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title: "Milei sacudió la ONU: Malvinas, un ataque frontal al organismo y una apuesta por la inteligencia artificial sin regulaciones"
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description: "Javier Milei utilizó su tercera intervención ante la Asamblea General para endurecer su cuestionamiento a Naciones Unidas, colocar a Malvinas en el centro de la política exterior y ratificar su alineamiento con Estados Unidos e Israel. “No nos vamos a sentar a esperar que la ONU actúe”, advirtió al reclamar negociaciones con Londres. También responsabilizó al organismo por su actuación durante la pandemia y defendió un desarrollo de la inteligencia artificial con menos regulaciones. El discurso condensó la doctrina internacional que el Gobierno viene construyendo desde 2024"
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date_published: "2026-09-23T12:44:00-03:00"
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  - "Argentina"
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author_name: "Alejandro Cabrera"
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category_name: "Política"
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category_description: "Novedades de la Política Argentina y sus principales actores en las esferas del poder. Casa Rosada y Congreso."
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# Milei sacudió la ONU: Malvinas, un ataque frontal al organismo y una apuesta por la inteligencia artificial sin regulaciones

Javier Milei llegó por tercera vez al atril de Naciones Unidas, pero esta vez lo hizo en un contexto muy distinto. La cuestión Malvinas dejó de ser únicamente el reclamo diplomático que los presidentes argentinos reiteran cada año ante la Asamblea General: durante septiembre, el Gobierno lanzó **procedimientos sancionatorios contra decenas de personas y empresas vinculadas con la explotación hidrocarburífera en el Atlántico Sur**, envió al Congreso una nueva Ley de Defensa de la Soberanía y elevó el conflicto con Londres por el proyecto petrolero Sea Lion. Un día antes del discurso presidencial, además, el primer ministro británico Andy Burnham había defendido la posición de su país sobre las islas y provocado una réplica formal del canciller Pablo Quirno.

Sobre ese escenario, Milei decidió ampliar el mensaje. **Malvinas fue el centro político, pero no el único eje.** El Presidente volvió a cuestionar el funcionamiento de la ONU, reforzó la alianza argentina con Washington e Israel, atacó la actuación internacional durante la pandemia y trasladó su filosofía desreguladora al debate tecnológico: para Milei, Naciones Unidas no debería convertirse en una autoridad capaz de imponer reglas globales sobre la inteligencia artificial.

> **EL DISCURSO, EN CINCO CLAVES**
> - **Malvinas:** reclamó nuevamente negociaciones con Reino Unido y prometió una estrategia argentina más activa.
> - **ONU:** la describió como una organización burocratizada e incapaz de resolver problemas centrales.
> - **Pandemia:** volvió a cuestionar los confinamientos y utilizó una caracterización extrema sobre sus consecuencias.
> - **EE.UU. e Israel:** ratificó el alineamiento estratégico que viene construyendo desde el comienzo de su Gobierno.
> - **Inteligencia artificial:** pidió evitar regulaciones internacionales que, según su visión, puedan frenar la innovación.

## Malvinas: “No nos vamos a sentar a esperar”

El tramo más importante estuvo dedicado a las islas. Milei sostuvo que la Argentina continuará optando por una **“defensa pacífica y efectiva”** de su reclamo y volvió a convocar al Reino Unido a negociar una solución. Pero introdujo una frase que marca una diferencia política respecto de una estrategia limitada exclusivamente al reclamo diplomático anual: **“No nos vamos a sentar a esperar que la ONU actúe”**.

La afirmación no implicó abandonar la negociación ni sugirió una respuesta militar. Lo que hizo fue conectar el discurso de Naciones Unidas con la nueva estrategia que la Casa Rosada desplegó durante las últimas semanas: sanciones económicas, medidas administrativas, acciones legales y un proyecto legislativo para aumentar las consecuencias sobre quienes participen de actividades que la Argentina considera ilegítimas en torno de Malvinas.

**Ese cambio es probablemente la principal novedad de la política malvinense de Milei en 2026.** El Gobierno sostiene que la diplomacia debe continuar, pero considera insuficiente repetir durante décadas un reclamo internacional sin sumar instrumentos propios de presión.

### DATO CLAVE

**Argentina inició procedimientos contra al menos 60 personas humanas y jurídicas vinculadas, según el Gobierno, con actividades hidrocarburíferas no autorizadas en el área de Malvinas.** La primera tanda alcanzó a 45 sujetos y posteriormente se incorporaron otros 15.

La nueva Ley de Defensa de la Soberanía enviada al Congreso busca además endurecer las sanciones contra empresas, accionistas y proveedores que participen de esas actividades y crear un **Sistema de Seguridad Nacional** que coordine diplomacia, defensa, inteligencia, economía e infraestructura crítica.

## El cruce con Londres convirtió a Malvinas en el tema dominante de la cumbre

Milei habló apenas horas después de un enfrentamiento diplomático poco habitual en Naciones Unidas.

Burnham había señalado que Reino Unido se mantendría firme frente a amenazas contra el derecho de sus territorios a continuar siendo británicos e incluyó explícitamente a las Malvinas. La Argentina utilizó entonces el derecho a réplica de la Asamblea General y Quirno sostuvo que las islas permanecen **“ilegalmente ocupadas por el Reino Unido”**, al mismo tiempo que reiteró la disposición argentina a reanudar negociaciones bilaterales.

La posición británica y la argentina continúan partiendo de principios distintos. Londres coloca en el centro la autodeterminación de los habitantes de las islas. Buenos Aires sostiene que existe una disputa bilateral de soberanía reconocida por Naciones Unidas y que la solución debe surgir de una negociación entre los dos Estados.

Milei aprovechó justamente esa situación para cuestionar a la propia ONU: si el organismo reconoce desde hace décadas la existencia de la disputa pero no consiguió acercar una solución, argumentó el Presidente, entonces su eficacia merece ser revisada.

## “Una organización inútil”: el ataque más duro contra la ONU

El tono contra Naciones Unidas fue considerablemente más agresivo que en algunos tramos de sus discursos anteriores. Según la cobertura en vivo de LA NACION, Milei calificó al organismo como una **“organización inútil”** y sostuvo que una burocracia internacional terminó alejándose de las funciones para las que había sido creada.

La crítica no apareció de la nada.

En 2024, durante su primera intervención, Milei había acusado a Naciones Unidas de transformarse en un **“Leviatán” supranacional**, cuestionado la Agenda 2030 y anunciado que Argentina abandonaría una política exterior de neutralidad frente a determinadas disputas. En 2025 volvió al mismo argumento y propuso cuatro principios para reformar el organismo: concentrarse en paz y seguridad, aplicar subsidiariedad, eliminar estructuras ineficaces y reducir regulaciones internacionales.

En 2026 dio un paso más.

**El argumento presidencial ya no es simplemente que Naciones Unidas necesita reformas: Milei plantea que el organismo falla precisamente allí donde debería demostrar su utilidad.**

Malvinas fue utilizado como prueba argentina de ese diagnóstico.

## La paradoja: Milei cuestiona a la ONU desde el escenario de la ONU

Existe una tensión evidente en esa posición.

Argentina necesita Naciones Unidas para sostener internacionalmente la existencia de la disputa por Malvinas y utiliza cada año sus organismos y resoluciones como parte del fundamento diplomático de su reclamo. Al mismo tiempo, Milei sostiene que la organización se volvió ineficiente y excesivamente burocrática.

El Gobierno intenta resolver esa aparente contradicción con una distinción: **no propone abandonar Naciones Unidas, sino reducir su radio de acción y devolverla a lo que considera su misión original**.

Esa misma idea ya había quedado explícita en 2025, cuando Milei afirmó que existen cuestiones globales que requieren cooperación internacional pero defendió que la ONU intervenga solamente cuando un problema exceda claramente la capacidad de cada Estado.

Malvinas funciona, desde esa lógica, como un ejemplo inverso: sería justamente una cuestión donde la institución debería intervenir con mayor eficacia y, según el mandatario, no lo hizo.

## Pandemia: Milei volvió a utilizar una acusación extrema

Otro momento controvertido apareció cuando el Presidente recordó la respuesta internacional al Covid-19.

Milei volvió a atacar las cuarentenas y responsabilizó a Naciones Unidas y al sistema internacional por respaldar restricciones generalizadas. Durante el discurso utilizó incluso la palabra **“genocidio”** al caracterizar las consecuencias de aquellas políticas.

La afirmación es una **valoración política del Presidente**, no una calificación jurídica reconocida internacionalmente. No existe una decisión judicial internacional que haya considerado las cuarentenas aplicadas durante la pandemia como genocidio.

Tampoco se trata de una declaración novedosa dentro de su pensamiento. En su discurso de 2024 ya había calificado las restricciones globales de 2020 como una vulneración extraordinariamente grave de las libertades individuales y había cuestionado a la ONU por respaldarlas.

La insistencia tiene sentido dentro de su concepción más amplia: Milei interpreta gran parte de la política internacional contemporánea como un conflicto entre **soberanía individual y estatal, por un lado, y expansión de organismos supranacionales por el otro**.

## Inteligencia artificial: la próxima gran batalla ideológica

El tercer eje estratégico fue la inteligencia artificial.

El Gobierno ya había anticipado que Milei utilizaría la Asamblea para advertir contra una regulación internacional excesiva de la tecnología. Su planteo es coherente con el programa económico libertario: permitir el desarrollo y la inversión antes que establecer una arquitectura amplia de restricciones preventivas.

Para la Casa Rosada, la IA representa una oportunidad para atraer:

**capital tecnológico, infraestructura de centros de datos, energía, talento, investigación y empresas globales.**

Milei considera que una Argentina con abundancia energética y un marco regulatorio más flexible puede ganar posiciones en esa competencia.

La discusión internacional, sin embargo, es mucho más amplia. Distintos gobiernos y organismos sostienen que sistemas cada vez más potentes necesitan reglas en cuestiones como privacidad, seguridad, utilización militar, derechos de autor, discriminación algorítmica y capacidad de decisión autónoma.

Milei coloca a Argentina claramente del lado desregulador de esa discusión.

## Estados Unidos: el alineamiento volvió a quedar expuesto

El discurso tampoco puede separarse de la agenda que rodeó la intervención.

Milei participó del encuentro **Shield of the Americas**, organizado por Estados Unidos, y durante su visita reforzó el vínculo con la administración de Donald Trump. El secretario de Estado Marco Rubio describió la relación bilateral como fuerte y destacó la cooperación en energía, minerales críticos y agricultura.

El Gobierno está construyendo una política exterior en la que Washington dejó de ser simplemente un socio relevante para convertirse en el **principal punto de referencia estratégico de la Argentina**.

Ese acercamiento incluye defensa, seguridad, energía, minerales críticos, inversiones y coordinación política regional.

Y coincide con una visión de Milei sobre el orden mundial: menos organismos multilaterales con capacidad regulatoria y mayor peso de relaciones directas entre Estados.

## Israel: otro eje que no se modificó

El respaldo argentino a Israel volvió a formar parte del mensaje internacional de Milei.

El Presidente cuestionó a Naciones Unidas por lo que considera un tratamiento desequilibrado hacia Israel y ratificó una orientación que viene sosteniendo desde su llegada al poder. Antes de su participación en la Asamblea recibió en Nueva York el **Premio Ohev Yisrael**, otorgado por su apoyo al pueblo judío.

Ese alineamiento constituye uno de los puntos más estables de la política exterior libertaria.

**Estados Unidos e Israel forman los dos vínculos políticos que Milei presenta con mayor claridad como alianzas basadas no sólo en intereses, sino también en valores.**

## La economía también tuvo lugar en el discurso

Milei comenzó su presentación repasando lo que considera los principales resultados económicos de su administración. Según LA NACION, utilizó esos datos antes de avanzar sobre Naciones Unidas, Malvinas e inteligencia artificial.

La estrategia tiene continuidad con sus discursos internacionales anteriores: Milei presenta el programa argentino como una demostración de su argumento ideológico sobre déficit fiscal, emisión monetaria, regulación y tamaño del Estado.

El Presidente viene destacando especialmente la desaceleración inflacionaria, el equilibrio fiscal y la reducción de regulaciones. Este mes volvió a sostener que no modificará ni la política fiscal ni la monetaria.

Pero el cuadro económico de 2026 presenta también indicadores menos favorables. El PBI cayó **0,6% entre el primer y el segundo trimestre**, el desempleo llegó al **7,9%** y distintos sectores vinculados con consumo, industria y construcción muestran una recuperación más débil.

Por eso, cuando el Presidente habla en el exterior de los resultados de su programa, presenta una interpretación determinada de una economía que todavía combina estabilización macroeconómica con dificultades sobre la actividad y el mercado laboral.

## De 2024 a 2026: tres discursos y una doctrina cada vez más clara

Las tres intervenciones de Milei ante Naciones Unidas permiten reconstruir una línea bastante consistente.

En **2024**, atacó la Agenda 2030, denunció un supuesto avance de estructuras supranacionales y anunció una política exterior basada explícitamente en las ideas libertarias.

En **2025**, intentó transformar aquella crítica en una propuesta institucional: limitar las funciones de la ONU, reducir burocracia, exigir resultados y defender el comercio y la inversión privada.

En **2026**, el mensaje tomó un carácter mucho más concreto: **Malvinas, recursos naturales, inteligencia artificial, Estados Unidos, Israel y soberanía nacional**.

Ya no se trata solamente de explicar qué piensa Milei sobre Naciones Unidas.

Se trata de mostrar cómo piensa utilizar esa visión en la política exterior argentina.

## DESTACADO | La frase que resume el nuevo enfoque sobre Malvinas

**“No nos vamos a sentar a esperar que la ONU actúe.”**

La frase probablemente sea la principal definición política que dejó el discurso.

No porque Argentina abandone la ONU ni porque Milei haya renunciado a una solución negociada. De hecho, volvió a convocar explícitamente al Reino Unido al diálogo.

La novedad está en otra parte.

El Gobierno quiere combinar **diplomacia + sanciones + legislación + presión económica + política de defensa + estrategia sobre recursos naturales**.

Ese esquema explica por qué Malvinas aparece ahora vinculada con hidrocarburos, seguridad nacional, fuerzas armadas, infraestructura crítica e incluso la relación estratégica con Estados Unidos.

## Un discurso que terminó de definir la política exterior de Milei

La tercera presentación presidencial ante Naciones Unidas dejó una imagen mucho más definida de la Argentina que Milei quiere proyectar hacia el exterior.

Una Argentina alineada estratégicamente con Estados Unidos e Israel; crítica de los organismos supranacionales; favorable a mercados, inversiones y tecnologías con menos regulaciones; y, simultáneamente, mucho más activa en la defensa de lo que considera intereses soberanos.

Malvinas fue el ejemplo más evidente.

**Milei pidió diálogo con Londres pero advirtió que Argentina avanzará por su cuenta con nuevas herramientas. Cuestionó a Naciones Unidas pero utilizó su principal escenario para reclamar que cumpla sus propias resoluciones. Defendió la cooperación internacional pero rechazó que esa cooperación se convierta en regulación supranacional.**

Ahí está el núcleo de su discurso de 2026.

Más que una intervención exclusivamente dedicada a Malvinas, fue la presentación de una doctrina: **alianzas bilaterales fuertes, soberanía nacional, presión económica cuando la diplomacia no alcanza y menos poder para las burocracias internacionales.**

Y esta vez, a diferencia de sus primeros años, esa doctrina comienza a traducirse en medidas concretas.

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