---
canonical_url: "https://newsba.com.ar/contenido/4740/delcy-agradecio-a-trump-y-prometio-elecciones-sin-fecha-el-nuevo-poder-venezolan"
title: "Delcy agradeció a Trump y prometió elecciones sin fecha: el nuevo poder venezolano se acerca a Washington mientras Maduro desaparece del discurso"
article_type: "Article"
description: "Un día después de reunirse con Donald Trump en Nueva York, Delcy Rodríguez utilizó la Asamblea General de la ONU para agradecer públicamente al presidente estadounidense y anunciar que Venezuela celebrará elecciones."
main_image: "https://newsba.com.ar/download/multimedia.grande.b3e0d77b942c1292.Z3JhbmRlLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-09-23T22:38:00-03:00"
date_modified: "2026-09-23T22:41:18-03:00"
tags:
  - "Delcy"
  - "Maduro"
  - "ONU"
  - "Trump y Delcy"
author_name: "Alejandro Cabrera"
author_url: "https://newsba.com.ar/usuario/2/alejandro-cabrera"
---

# Delcy agradeció a Trump y prometió elecciones sin fecha: el nuevo poder venezolano se acerca a Washington mientras Maduro desaparece del discurso

Delcy Rodríguez protagonizó en Naciones Unidas una escena que habría parecido imposible algunos años atrás. Desde el mismo foro en el que durante años el chavismo denunció el “imperialismo” estadounidense, la presidenta encargada de Venezuela **agradeció directamente a Donald Trump por haber elegido el camino de las relaciones diplomáticas y la cooperación** y aseguró que su país avanzará hacia nuevas elecciones.

La declaración llegó apenas un día después del primer encuentro cara a cara entre Rodríguez y Trump en Nueva York. Según fuentes de la Casa Blanca citadas por Axios, la reunión duró alrededor de 15 minutos y tuvo tres grandes ejes: **la continuidad del vínculo energético, la reconstrucción económica venezolana y la necesidad de llegar eventualmente a elecciones libres**. Trump no exigió una fecha concreta, aunque habría señalado que los comicios deberán realizarse como punto culminante de la transición política.

El anuncio de Delcy, sin embargo, dejó abierta la cuestión fundamental: **cuándo se votará y bajo qué reglas**. La dirigente aseguró ante la ONU que “en Venezuela habrá elecciones” y afirmó que ya comenzó un diálogo político, pero sostuvo que serán los venezolanos quienes determinen “el momento correcto”. No presentó calendario electoral, condiciones de participación ni una hoja de ruta institucional cerrada.

Ese vacío transforma una promesa aparentemente contundente en el comienzo de una negociación mucho más compleja.

> ### DESTACADO
> **Venezuela promete elecciones, pero todavía no existe una fecha.**
> Washington plantea que antes deben reconstruirse instituciones electorales, estabilizarse la economía y resolver parte de la enorme deuda venezolana. Caracas, mientras tanto, busca inversiones, acceso al financiamiento internacional y una normalización acelerada de sus relaciones con Estados Unidos.

## Del “imperialismo” al agradecimiento a Trump

La transformación política de Delcy Rodríguez resulta especialmente visible cuando se comparan sus discursos.

En 2019, todavía como vicepresidenta de Nicolás Maduro, llegó a Naciones Unidas reivindicando una Venezuela que, según dijo entonces, no se arrodillaba frente a ningún “poder imperial”. Trump representaba en aquel momento uno de los principales enemigos externos del chavismo.

Siete años después, el lenguaje fue completamente diferente.

Rodríguez agradeció a Trump su disposición a reconstruir la relación bilateral y presentó el acercamiento con Washington como una oportunidad para Venezuela. Según EL PAÍS, calificó además el nuevo acuerdo petrolero entre ambos países como uno de los entendimientos económicos más importantes alcanzados por Caracas.

El cambio no es únicamente discursivo. Desde la salida de Maduro del poder en enero, **Washington y Caracas reconstruyeron en pocos meses una relación económica y estratégica que llevaba décadas deteriorada**. Estados Unidos avanzó en acuerdos energéticos y mineros mientras el Gobierno venezolano inició conversaciones con organismos internacionales y grandes inversores para reconstruir una economía extremadamente dañada.

La paradoja es evidente: quien durante buena parte de su carrera política formó parte de un gobierno enfrentado con Washington es ahora la dirigente con la que Trump intenta estabilizar Venezuela.

## EN 30 SEGUNDOS | Qué está pasando en Venezuela

- **Delcy Rodríguez prometió elecciones**, pero no informó cuándo se realizarán.
- **Trump tampoco exigió una fecha inmediata** durante la reunión de Nueva York.
- Washington quiere reformar primero el sistema judicial y electoral venezolano.
- El Gobierno intenta simultáneamente **reestructurar una deuda gigantesca y reactivar petróleo y minería**.
- **Maduro no fue mencionado por Delcy en su discurso ante Naciones Unidas.**
- María Corina Machado continúa fuera del país y sus aliados denuncian que se le impide regresar.
- Estados Unidos afirma que el objetivo final sigue siendo llegar a **elecciones libres y justas**.

## Trump le pidió elecciones, pero no ahora mismo

La conversación entre Trump y Rodríguez ayuda a entender por qué el anuncio electoral fue deliberadamente impreciso.

Axios informó, citando fuentes de la Casa Blanca, que Trump le transmitió a la dirigente venezolana que **“al final del día” habrá que celebrar elecciones**, pero evitó establecer un plazo. La posición estadounidense es que el proceso debe ser el último paso de una reconstrucción política y económica más amplia.

Ese enfoque tiene consecuencias importantes.

Según las fuentes consultadas por Axios, Washington imagina una secuencia de tres etapas: modificar la composición del Tribunal Supremo, reformar el organismo electoral para aumentar su credibilidad y, recién después, fijar una fecha para votar. **No existe todavía un acuerdo público y definitivo sobre ese itinerario**, y se trata de un esquema descrito por funcionarios estadounidenses, no de un cronograma formal aprobado por Venezuela.

La administración Trump sostiene que convocar rápidamente a elecciones en medio de una economía extremadamente frágil podría provocar que el próximo gobierno asumiera sobre una crisis difícil de administrar.

Marco Rubio expresó esa lógica este miércoles. El secretario de Estado afirmó que Washington aspira a elecciones “libres y justas”, pero sostuvo que paralelamente debe construirse **una economía funcional y una república capaz de mantenerse después de la transición**.

La democracia, desde esta perspectiva estadounidense, aparece vinculada con la estabilización económica.

## ¿Elecciones en 2027 o 2028?

Aquí aparece uno de los datos políticamente más sensibles.

Axios señala que dentro de la administración estadounidense y entre personas vinculadas con el proceso se discuten distintos horizontes temporales. El senador republicano Bernie Moreno propuso públicamente julio de 2027, mientras algunos funcionarios consideran que **2028 podría ofrecer más tiempo para reconstruir instituciones y sanear las finanzas venezolanas**.

No significa que exista una elección fijada para 2028.

**Hoy no hay fecha.**

Tampoco Trump estableció una durante su reunión con Delcy Rodríguez.

La discusión permite entender, sin embargo, que Washington no parece estar trabajando sobre la hipótesis de una convocatoria inmediata a las urnas. La prioridad estadounidense está actualmente dividida entre reconstrucción económica, reforma institucional y apertura electoral.

### DATO CLAVE

**El calendario electoral venezolano sigue abierto.**

La afirmación de Delcy ante Naciones Unidas constituye un compromiso político importante, pero todavía faltan responder las preguntas decisivas:

**¿Cuándo se votará? ¿Quiénes podrán competir? ¿Quién controlará el proceso? ¿Cómo se reorganizará el organismo electoral? ¿Qué ocurrirá con los dirigentes opositores que permanecen fuera de Venezuela?**

Sin esas respuestas, el anuncio todavía está lejos de constituir una transición electoral completa.

## Petróleo y deuda: la otra mitad de la negociación

La cuestión democrática no puede separarse de la negociación económica que se desarrolla simultáneamente.

Reuters informó que Trump y Rodríguez hablaron sobre la **reestructuración de la deuda venezolana**, uno de los mayores problemas financieros heredados por el país. Los bonos impagos del Estado y de PDVSA representarían alrededor de US$60.000 millones, mientras distintos cálculos ubican las obligaciones totales entre **US$150.000 millones y US$200.000 millones**.

Axios publica una estimación incluso superior, cercana a US$300.000 millones si se consideran distintos tipos de compromisos y reclamaciones. Las diferencias entre cifras responden precisamente a qué obligaciones se incorporan al cálculo.

Para cualquier futuro gobierno venezolano, resolver ese problema será fundamental.

Sin una reestructuración será extremadamente difícil recuperar el acceso normal a los mercados internacionales, atraer inversiones en gran escala y reconstruir la infraestructura energética.

Por eso, detrás de la fotografía Trump-Delcy existe una negociación económica gigantesca.

## Estados Unidos quiere petróleo; Venezuela necesita capital

La energía ocupa el centro del acercamiento.

Venezuela posee algunas de las mayores reservas petroleras del mundo, pero su producción se encuentra muy por debajo de los máximos históricos como consecuencia de años de falta de inversión, deterioro de infraestructura, mala gestión, sanciones y problemas operativos.

Washington ve una oportunidad estratégica.

Caracas necesita tecnología, inversión y financiamiento para recuperar capacidad productiva. Estados Unidos busca mayor acceso a recursos energéticos venezolanos y una relación mucho más estrecha con el nuevo poder de Caracas.

Durante los últimos meses ya comenzaron negociaciones y acuerdos con compañías internacionales. Reuters informó, por ejemplo, de un memorando firmado entre el Gobierno de Rodríguez y **TotalEnergies**, además de contactos con empresas estadounidenses y conversaciones vinculadas con petróleo, gas y minería.

La relación con Washington se construye entonces sobre dos carriles simultáneos:

**transición política y reconstrucción económica.**

Y Trump parece considerar que ambos procesos deben avanzar juntos.

## El dato político más llamativo: Delcy no mencionó a Maduro

Quizás el silencio más importante del discurso haya sido un nombre.

**Nicolás Maduro.**

Rodríguez no mencionó al expresidente durante su intervención ante Naciones Unidas, a pesar de que fue su vicepresidenta y una de las figuras centrales de su gobierno. Maduro permanece detenido en Estados Unidos después de su captura en la operación estadounidense de enero y se encuentra encarcelado en Nueva York.

La distancia simbólica resulta notable.

En su discurso ante la ONU de 2019, Delcy había llevado expresamente el saludo de Maduro. En 2026 regresó al mismo escenario como jefa del Ejecutivo venezolano, agradeciendo a Trump y evitando referirse a su antiguo jefe político.

EL PAÍS señala además que Rodríguez evitó responder antes de su presentación si tenía previsto visitar a Maduro durante su estadía en Nueva York.

No puede deducirse únicamente de ese silencio una ruptura personal definitiva. Pero políticamente resulta difícil ignorarlo.

La nueva relación con Washington exige a Delcy gobernar un país que todavía conserva buena parte de las estructuras construidas por el chavismo mientras establece acuerdos con el mismo gobierno que desplazó militarmente a Maduro.

## María Corina Machado, la gran incógnita

El otro nombre importante es María Corina Machado.

Mientras Trump fortalece su relación con Rodríguez, la dirigente opositora continúa fuera de Venezuela. Según EL PAÍS, sus aliados denunciaron esta semana varios intentos fallidos de regresar al país desde Panamá y sostienen que las autoridades venezolanas impiden su retorno.

Este punto representa uno de los principales interrogantes sobre la promesa electoral.

Si Venezuela va efectivamente hacia elecciones competitivas, será necesario determinar **qué garantías tendrán las distintas fuerzas políticas, qué candidatos podrán participar y qué condiciones existirán para dirigentes que actualmente se encuentran fuera del territorio venezolano**.

Washington sostiene oficialmente que quiere comicios libres y justos. Al mismo tiempo, su prioridad inmediata parece ser mantener la estabilidad del gobierno de Rodríguez mientras avanza la recuperación económica.

Ahí existe una tensión que todavía no está resuelta.

## El dilema de Trump

**Estados Unidos necesita que Delcy Rodríguez conserve suficiente poder como para estabilizar Venezuela, pero al mismo tiempo afirma que el proceso debe terminar en elecciones competitivas capaces, eventualmente, de reemplazarla.**

Esa tensión atraviesa toda la nueva política estadounidense hacia Caracas.

Una apertura demasiado rápida podría generar inestabilidad.

Una transición demasiado lenta podría consolidar a Rodríguez indefinidamente.

Y una elección sin garantías suficientes podría reproducir exactamente la crisis institucional que Washington afirma querer superar.

## Delcy intenta construir una legitimidad diferente

La estrategia de Rodríguez comienza a hacerse visible.

Su legitimidad ya no depende solamente de presentarse como heredera política del chavismo.

Ahora intenta construirla simultáneamente sobre **estabilidad interna, recuperación económica, reconocimiento internacional y promesa de apertura política**.

El lenguaje utilizado en Naciones Unidas refleja ese cambio.

Habló de paz, diálogo, seguridad energética y elecciones. Agradeció a Trump. Presentó la cooperación económica como un elemento central del futuro venezolano.

Pero no renunció públicamente a su identidad chavista ni anunció una ruptura completa con el sistema político que gobernó Venezuela durante más de dos décadas.

Por eso resulta demasiado temprano para definir el proceso actual simplemente como democratización o continuidad.

**Está ocurriendo una transformación, pero su punto de llegada todavía no está decidido.**

## Venezuela ya cambió; lo que falta saber es hacia dónde

La fotografía que dejó Nueva York es difícil de imaginar apenas un año atrás.

Donald Trump y Delcy Rodríguez reunidos.

Estados Unidos negociando directamente con una histórica dirigente chavista.

Empresas internacionales preparándose para regresar.

Organismos financieros dialogando sobre reconstrucción.

Maduro encarcelado en Nueva York.

Y la nueva presidenta venezolana prometiendo elecciones desde Naciones Unidas, aunque sin decir cuándo.

Todo eso confirma que **el sistema político venezolano entró en una etapa completamente nueva**.

Pero la pregunta central continúa sin respuesta.

La apertura económica puede avanzar rápidamente. Los acuerdos petroleros también. Incluso la deuda puede comenzar a renegociarse.

La verdadera prueba será política.

Porque anunciar elecciones es una cosa.

**Definir una fecha, reconstruir un árbitro electoral confiable, permitir competencia real, garantizar el regreso y la participación de la oposición y aceptar el resultado de las urnas será otra muy distinta.**

Ese es el punto en el que se decidirá si el acercamiento entre Delcy Rodríguez y Donald Trump termina siendo solamente una reorganización del poder venezolano o el comienzo efectivo de una transición institucional.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
