
El Supremo de Brasil prepara una decisión clave sobre Bolsonaro después del balotaje
Alejandro CabreraLa fecha no es un detalle. El segundo turno entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro está previsto para el 25 de octubre, y Nunes Marques decidió evitar cualquier resolución antes de esa jornada precisamente para impedir que una eventual decisión judicial pudiera ser interpretada como una intervención del Supremo en plena campaña electoral.
Una vez terminada la elección, sin embargo, el expediente puede avanzar rápidamente.
El magistrado contempla la posibilidad de conceder una medida cautelar que permita a Bolsonaro recuperar la libertad mientras se resuelve la revisión de su condena, aunque dentro del propio tribunal aparece como más probable otro camino: llevar el planteo al pleno del STF y permitir que los ministros definan colectivamente si existen elementos suficientes para revisar el fallo.
Las claves
Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años y tres meses de prisión por la trama golpista posterior a las elecciones de 2022.
Actualmente cumple la pena bajo régimen domiciliario.
Su defensa presentó acciones de revisión criminal ante el Supremo Tribunal Federal.
El relator de esos planteos es Kassio Nunes Marques.
El juez decidió no avanzar antes del balotaje para evitar acusaciones de interferencia electoral.
La segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro será el 25 de octubre.
Nunes Marques contempla una eventual medida cautelar, aunque el escenario más probable es que el asunto llegue al pleno del Supremo.
Según interlocutores del magistrado, considera que existieron excesos durante el proceso conducido por Alexandre de Moraes.
La defensa cuestiona distintos aspectos de la investigación y de las pruebas utilizadas en la condena.
Flávio Bolsonaro prometió indultar a su padre si llega a la presidencia, aunque solo podría hacerlo después de asumir.
Bolsonaro vuelve al centro de la elección sin ser candidato
Jair Bolsonaro no figura en las boletas, pero continúa ocupando un lugar central dentro de la disputa política brasileña.
Su hijo Flávio consiguió el 47,03% de los votos en la primera vuelta y terminó por delante de Lula, llevando la elección presidencial a un segundo turno extraordinariamente polarizado.
El resultado mostró algo que ya había comenzado a observarse durante los meses anteriores: la condena judicial y la imposibilidad de Jair Bolsonaro de competir electoralmente no destruyeron su influencia política.
Por el contrario, una parte considerable del electorado que acompañó al expresidente trasladó su apoyo hacia Flávio Bolsonaro.
La elección terminó así transformándose indirectamente en otra disputa alrededor del legado político del padre.
Si Flávio gana, llegaría al Palacio del Planalto prometiendo utilizar una de las herramientas más poderosas de la presidencia para beneficiar a Jair Bolsonaro: el indulto presidencial.
Flávio Bolsonaro prometió perdonar a su padre
El candidato del Partido Liberal ya afirmó públicamente que, si llega a la presidencia, concederá un indulto a Jair Bolsonaro.
Sin embargo, existe una diferencia temporal importante.
Aunque Flávio resulte vencedor el 25 de octubre, no obtendría inmediatamente las facultades presidenciales. Tendría que esperar hasta asumir formalmente el cargo en enero de 2027.
Eso significa que durante el período existente entre la segunda vuelta y la eventual toma de posesión del nuevo presidente, la situación judicial de Bolsonaro continuará dependiendo esencialmente del Supremo Tribunal Federal.
Ese intervalo convierte la decisión de Kassio Nunes Marques en un elemento especialmente significativo.
El STF podría pronunciarse antes de que un eventual gobierno de Flávio Bolsonaro tenga oportunidad de utilizar el indulto.
Qué está pidiendo exactamente la defensa
Los abogados de Jair Bolsonaro no están solicitando simplemente un beneficio penitenciario.
Presentaron acciones de revisión criminal, una herramienta extraordinaria utilizada para intentar modificar una condena que ya atravesó las principales etapas del proceso judicial.
La defensa sostiene que existieron irregularidades suficientemente graves como para justificar una revisión.
Entre los argumentos aparecen cuestionamientos sobre la manera en que comenzó parte de la investigación, el procedimiento utilizado por Alexandre de Moraes y el tratamiento de determinadas pruebas digitales.
También se plantearon objeciones relacionadas con la cadena de custodia de material incorporado al expediente.
Los abogados pretenden que esas presuntas irregularidades sean consideradas elementos nuevos capaces de poner en discusión la condena.
Pero existe una barrera jurídica considerable.
La revisión criminal no funciona como una nueva apelación ordinaria ni permite simplemente volver a discutir todos los argumentos que ya fueron analizados durante el proceso. La defensa necesita demostrar la existencia de circunstancias excepcionales capaces de justificar la reapertura.
Una liberación inmediata no está garantizada
La posibilidad de que Nunes Marques conceda una medida cautelar generó un fuerte impacto político, pero eso no significa que Bolsonaro esté próximo automáticamente a recuperar la libertad.
Una decisión provisional capaz de suspender una condena de semejante magnitud requeriría una fundamentación jurídica particularmente sólida.
Especialistas brasileños consultados sobre el expediente señalan que una cautelar de esas características normalmente debería sustentarse en la identificación de un error judicial grave o de nuevos elementos capaces de modificar de manera sustancial la condena.
Por eso el escenario institucionalmente más probable aparece hoy como otro: que Nunes Marques prepare su voto y remita la discusión al pleno.
En ese caso, la situación de Bolsonaro dejaría de depender exclusivamente del relator y se convertiría en una nueva prueba para todo el Supremo Tribunal Federal.
Nunes Marques cuestiona aspectos del proceso
La posición del magistrado agrega otra dimensión al expediente.
Según personas cercanas a Nunes Marques citadas por la prensa brasileña, el juez considera que hubo excesos dentro del proceso relacionado con la trama golpista, conducido por Alexandre de Moraes.
Eso no equivale necesariamente a considerar inocente a Jair Bolsonaro ni anticipa cuál será su voto final.
Pero sí demuestra que dentro del Supremo existe una discusión sobre algunos procedimientos utilizados durante las investigaciones y el juicio.
Nunes Marques, además, se encuentra actualmente en una posición institucional particularmente delicada porque preside el Tribunal Superior Electoral.
Esa responsabilidad ayuda a explicar la decisión de postergar cualquier movimiento relevante hasta después del balotaje.
Resolver el caso Bolsonaro mientras Flávio compite directamente contra Lula habría provocado inevitablemente cuestionamientos acerca de la influencia de una decisión judicial sobre la campaña.
Alexandre de Moraes vuelve a quedar en el centro
La eventual revisión también vuelve a colocar bajo discusión el papel desempeñado por Alexandre de Moraes durante los últimos años.
Moraes encabezó algunas de las investigaciones más importantes relacionadas con los ataques contra las instituciones brasileñas y con el intento de alterar el resultado de las elecciones de 2022.
Para los sectores bolsonaristas, su actuación representa desde hace años uno de los ejemplos principales de lo que consideran un avance excesivo del Poder Judicial.
Para sus defensores, en cambio, las decisiones del magistrado fueron fundamentales para contener una ofensiva destinada a cuestionar las elecciones, presionar a las instituciones y crear las condiciones para una ruptura democrática.
Esa discusión vuelve ahora a trasladarse al interior del Supremo.
Si la revisión criminal avanza, los ministros no tendrán que evaluar solamente el destino personal de Bolsonaro. También deberán analizar indirectamente decisiones adoptadas por uno de los integrantes más influyentes del propio tribunal.
La Procuración sostiene la condena
La posición de la Procuración General de la República representa el otro lado de la discusión.
El procurador general Paulo Gonet ha defendido la solidez del proceso y el papel atribuido a Bolsonaro dentro de la trama que buscó impedir la transferencia democrática del poder después de la victoria de Lula en 2022.
Para la acusación, no se trató de hechos aislados ni exclusivamente de declaraciones políticas.
El expediente vinculó al expresidente con una serie de iniciativas destinadas a desacreditar el sistema electoral, utilizar estructuras del Estado y generar condiciones favorables para impedir o revertir el resultado electoral.
La defensa rechaza esa interpretación y busca demostrar que la responsabilidad atribuida a Bolsonaro fue construida mediante procedimientos y pruebas que, a su juicio, presentan defectos.
El pleno del Supremo podría terminar decidiendo cuál de esas dos interpretaciones prevalece.
La segunda vuelta cambia completamente el contexto
La decisión de esperar hasta después del 25 de octubre permite separar formalmente el proceso judicial de la campaña, pero no consigue separar políticamente ambos asuntos.
Flávio Bolsonaro convirtió la situación de su padre en parte de su discurso electoral.
La eventual llegada del hijo al poder modificaría el contexto alrededor del expediente incluso aunque el Supremo mantuviera intacta la condena.
Un presidente posee herramientas institucionales que un candidato no tiene.
Entre ellas aparece precisamente la posibilidad de conceder indultos, aunque eso abriría inmediatamente otra discusión jurídica sobre los alcances de esa facultad cuando se trata de delitos cometidos contra el Estado democrático.
El Congreso también puede entrar en escena
La Justicia no es el único escenario donde puede discutirse el futuro de Jair Bolsonaro.
El fortalecimiento parlamentario del Partido Liberal y de otras fuerzas de derecha después de las elecciones legislativas reabrió las conversaciones sobre proyectos destinados a beneficiar a los condenados por los episodios relacionados con el 8 de enero y la trama golpista.
Una eventual ley de amnistía tendría efectos jurídicos diferentes a los de un indulto presidencial.
El indulto puede extinguir la ejecución de una pena, pero no necesariamente elimina automáticamente todos los efectos secundarios de una condena, entre ellos las restricciones electorales.
Una amnistía tendría un alcance potencialmente mayor, pero también provocaría una disputa constitucional que casi inevitablemente terminaría nuevamente frente al STF.
Por eso el destino judicial de Bolsonaro puede terminar definido por una combinación extraordinariamente compleja de decisiones del Supremo, movimientos del Congreso y el resultado de la elección presidencial.
Bolsonaro podría recuperar la libertad incluso si Lula gana
Hay otro punto relevante.
El análisis que prepara Nunes Marques no depende formalmente de quién gane el balotaje.
Si Lula resulta reelegido, el Supremo igualmente podría considerar el pedido presentado por la defensa después de la segunda vuelta.
Si Flávio Bolsonaro gana, el escenario político cambiaría de manera mucho más profunda porque aparecería adicionalmente la posibilidad de un futuro indulto presidencial.
Es decir, existen dos caminos completamente diferentes capaces de modificar la situación del expresidente: uno judicial y otro político.
El primero depende del STF. El segundo dependería de una eventual victoria y posterior asunción de su hijo.
Una decisión capaz de reabrir la crisis entre política y Justicia
Brasil pasó buena parte de los últimos años discutiendo los límites entre los poderes políticos y judiciales.
La condena de Bolsonaro, las investigaciones sobre los ataques contra las instituciones, las decisiones de Moraes, las restricciones impuestas a dirigentes bolsonaristas y los conflictos alrededor de las redes sociales convirtieron al Supremo en un protagonista permanente de la política brasileña.
La revisión criminal puede reabrir esa discusión justo después de una de las elecciones presidenciales más polarizadas de las últimas décadas.
Una liberación de Bolsonaro sería celebrada por sus seguidores como una corrección de lo que consideran una persecución judicial.
Sus adversarios interpretarían una eventual reversión como un retroceso en la respuesta institucional frente a los intentos de alterar el orden democrático.
Por eso el STF tendrá que administrar no solamente las consecuencias jurídicas de su resolución, sino también un enorme impacto político.
El 25 de octubre no cerrará la disputa brasileña
Durante las próximas semanas toda la atención estará concentrada en el enfrentamiento electoral entre Lula y Flávio Bolsonaro.
Pero el resultado del balotaje probablemente no cierre la crisis política que acompaña a Brasil desde hace años.
Casi inmediatamente después de conocerse quién gobernará el país, el Supremo puede tener que resolver qué ocurre con quien dominó la política brasileña durante buena parte de la última década.
Jair Bolsonaro está condenado, cumple su pena bajo prisión domiciliaria y continúa inhabilitado políticamente. Al mismo tiempo, su movimiento demostró en las urnas que conserva una enorme capacidad electoral y llevó a su hijo hasta la segunda vuelta presidencial.
Ahora los dos procesos vuelven a cruzarse.
Mientras Brasil decide entre Lula y Flávio Bolsonaro el 25 de octubre, el Supremo prepara una discusión capaz de determinar si Jair Bolsonaro continúa cumpliendo su condena o consigue abrir el camino hacia la libertad. Y esa decisión comenzará a desarrollarse precisamente cuando terminen de contarse los votos.


Rusia lanzó una de sus mayores ofensivas aéreas sobre Ucrania: al menos 24 civiles muertos y una nueva batalla por destruir la infraestructura energética

El copiloto que intentó estrellar un avión de Flydubai habría confesado su motivación: “Quería vengar a Gaza y morir como mártir”

Brasil entra en un balotaje decisivo: Flávio Bolsonaro llega primero, Lula busca revertirlo y América Latina mira un posible nuevo giro a la derecha

La Unión Europea desafía la advertencia de Moscú y mantiene a sus diplomáticos en Kiev mientras Rusia intensifica los ataques

Terror en pleno vuelo: identificaron al copiloto de Flydubai que atacó al comandante con un hacha

Caputo admite que la economía se frenó y vuelve a mirar a la política: cuando el relato choca contra los datos

Operación Vivaldi: cómo Ucrania frenó el avance ruso hacia Sloviansk, recuperó 176 km² y prepara una cuarta fase

La Unión Europea desafía la advertencia de Moscú y mantiene a sus diplomáticos en Kiev mientras Rusia intensifica los ataques

Sánchez adelanta las elecciones al 29 de noviembre: España entra en una campaña decisiva con la derecha arriba en las encuestas


