
De liberal libertario a nacional-conservador: los 1.000 días en que Milei cambió el eje de su proyecto y dejó promesas centrales sin cumplir
Alejandro Cabrera
Opinión13 de septiembre de 2026Javier Milei llegó al poder prometiendo “respeto irrestricto al proyecto de vida del prójimo”, dolarización, cierre del Banco Central, vouchers educativos, reducción drástica de impuestos, privatizaciones, un ajuste que pagaría “la casta” y un Estado limitado casi exclusivamente a proteger vida, libertad y propiedad. Mil días después, logró resultados importantes en equilibrio fiscal, inflación, desregulación y reducción del gasto, pero varias de las propuestas que definieron su campaña siguen pendientes, fueron reformuladas o directamente quedaron atrás. Al mismo tiempo, su discurso desplazó el centro desde el individuo hacia la Nación, el orden, las fronteras, los símbolos patrios, la seguridad, los valores judeocristianos y una reivindicación de Malvinas impensable en el Milei que admiraba públicamente a Margaret Thatcher. El Presidente insiste en que cumplió prácticamente todo. Los hechos muestran una historia bastante más compleja.























