Javier Milei llegó a España y en pocas horas acumuló una nueva cadena de controversias: insultó a una periodista de la Cadena SER por una pregunta incómoda, volvió a atacar a medios argentinos, calificó a Pedro Sánchez de “dictador”, atribuyó la inmigración en Ceuta a una estrategia electoral y, apenas un día antes, había ridiculizado un estudio según el cual dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes del día 20.