
El gobierno venezolano confirmó la excarcelación de 88 personas que se encontraban detenidas en distintos penales del país, una decisión que fue presentada oficialmente como parte de un proceso de revisión judicial, pero que vuelve a encender el debate sobre la existencia de presos políticos, el uso del sistema penal como herramienta de control y la presión internacional sobre Caracas. El anuncio llega en un contexto de fuerte tensión económica, conflictividad social latente y negociaciones diplomáticas abiertas.











