Marruecos bajo presión: un “tsunami de ira” juvenil desafía al gobierno y sacude al régimen

Las manifestaciones iniciadas por la Generación Z se extendieron en las principales ciudades del país y derivaron en choques con las fuerzas de seguridad. El hartazgo social, el desempleo estructural y la corrupción se convirtieron en el combustible de un estallido que ya dejó muertos, cientos de heridos y miles de jóvenes movilizados. El futuro político de Marruecos entra en una zona de incertidumbre.
Mundo03 de octubre de 2025Alejandro CabreraAlejandro Cabrera
ChatGPT Image 3 oct 2025, 08_51_31

Marruecos atraviesa una de las mayores convulsiones sociales de los últimos años. Lo que comenzó como un llamado en redes sociales de un colectivo juvenil denominado GenZ 212 terminó transformándose en una ola de protestas nacionales que desbordó las calles de Casablanca, Rabat, Agadir, Tánger y Marrakech. Las consignas, alimentadas por la precariedad económica, la falta de empleo y la corrupción extendida, derivaron en lo que muchos analistas locales describen como un auténtico “tsunami de ira” juvenil.

El gobierno confirmó que los disturbios dejaron al menos tres muertos y más de 350 heridos, además de decenas de comercios dañados y vehículos incendiados. Las fuerzas de seguridad desplegaron una represión amplia, con gases lacrimógenos, detenciones masivas y presencia militar en varias ciudades. Sin embargo, la magnitud de las marchas dejó en evidencia que el malestar social va mucho más allá de una simple protesta coyuntural: se trata de un síntoma de agotamiento del modelo político y económico marroquí.

 
Juventud al límite: desempleo y falta de horizontes

El motor de las protestas fue la juventud. Según datos oficiales, uno de cada cuatro jóvenes marroquíes no estudia ni trabaja. Más del 50% asegura que si pudiera emigraría de inmediato hacia Europa u otros destinos, principalmente España, Francia o Italia.

La situación es especialmente crítica en las zonas rurales y en los barrios populares de las grandes ciudades, donde el desempleo juvenil supera el 35%. Allí, el acceso a servicios básicos como educación, salud y vivienda es precario, y la corrupción de funcionarios locales agrava la sensación de injusticia.

La muerte de ocho mujeres embarazadas en un hospital de Agadir semanas antes de las protestas, por falta de atención médica adecuada, funcionó como catalizador. Ese hecho se convirtió en un símbolo de la precariedad sanitaria y del abandono estatal. Las imágenes circularon por TikTok y WhatsApp, despertando la indignación de miles de jóvenes que ya venían organizándose virtualmente.

 
El papel de las redes sociales

El colectivo GenZ 212 fue la chispa inicial. Se trata de un movimiento sin líderes visibles, articulado en plataformas como TikTok, Instagram y Discord, que convocó a marchar bajo la consigna de un “Marruecos digno”.

El uso intensivo de redes sociales permitió esquivar las limitaciones de los medios tradicionales, mayoritariamente controlados por el Estado o alineados con el Palacio Real. En cuestión de días, los videos de jóvenes marroquíes reclamando cambios estructurales alcanzaron millones de reproducciones, y la convocatoria se transformó en una ola imparable.

La estrategia recuerda a la de las revueltas árabes de 2011, aunque con diferencias clave: los manifestantes de 2025 no se movilizan con una ideología religiosa o partidaria definida, sino con un reclamo transversal de justicia social, transparencia y oportunidades.

 
Blanco de las críticas: Aziz Ajanuch

El primer ministro Aziz Ajanuch, magnate petrolero convertido en político, fue uno de los principales blancos de las protestas. Los manifestantes lo acusan de ser símbolo de la corrupción y de gobernar desconectado de las necesidades populares.

Los cánticos de “Ajanuch dimisión” se repitieron en cada marcha. Para los jóvenes, representa la consolidación de una élite que se enriquece mientras el resto de la población lidia con inflación, desempleo y falta de servicios básicos.

Si bien el rey Mohamed VI no fue atacado directamente, la crisis amenaza con erosionar también la legitimidad de la monarquía. El soberano sigue siendo visto como una figura central y moderadora, pero cada vez más voces reclaman que asuma responsabilidad frente a un sistema que perpetúa desigualdades.

 
Escalada de la represión

El gobierno respondió con represión y detenciones. Más de 400 personas fueron arrestadas en los primeros días, entre ellas varios líderes estudiantiles y activistas de derechos humanos.

En barrios de Casablanca y Rabat se registraron choques violentos con la policía, incendios de vehículos oficiales y ataques a puestos de seguridad. El Estado desplegó a la Gendarmería Real y a unidades antidisturbios, lo que alimentó aún más la sensación de militarización.

Organismos internacionales expresaron preocupación por el uso excesivo de la fuerza y por la criminalización de jóvenes manifestantes. En paralelo, colectivos marroquíes denunciaron censura en redes sociales, con cuentas bloqueadas y limitación de contenidos críticos.

 
Una sociedad en tensión permanente

El descontento no surge de la nada. Marruecos arrastra tensiones sociales profundas desde hace años. La primavera árabe de 2011 impactó en el país, aunque el régimen logró contener las protestas con reformas parciales y promesas de apertura. Sin embargo, las causas estructurales nunca fueron resueltas.

En 2016, el Hirak del Rif —un movimiento popular en el norte— volvió a exponer las fracturas sociales, con reclamos de desarrollo y justicia frente a un Estado percibido como centralista y represivo. Varios de sus líderes fueron encarcelados y el movimiento se desinfló bajo presión.

Hoy, la irrupción de la Generación Z retoma esa tradición de protesta, pero con un componente distinto: la frustración de una juventud hiperconectada, sin horizontes claros y con una visión globalizada de la injusticia.

 
El peso de la corrupción

Según encuestas recientes, un 72% de los marroquíes cree que la corrupción está muy extendida en la administración pública. El soborno para acceder a trámites, la compra de cargos y la connivencia entre políticos y empresarios son parte del paisaje cotidiano.

Este clima erosiona la confianza ciudadana y alimenta la sensación de que el ascenso social es imposible sin contactos o dinero. En las marchas, los jóvenes denunciaron que no es solo una cuestión de pobreza: es un sistema que los margina incluso cuando estudian y se esfuerzan.

 
El rol de la monarquía

El rey Mohamed VI conserva un rol central en el sistema político. Formalmente, el Parlamento y el gobierno tienen funciones ejecutivas, pero en la práctica las decisiones estratégicas pasan por el Palacio.

En esta crisis, la monarquía enfrenta un dilema: respaldar a Ajanuch y arriesgarse a que el malestar se transfiera al trono, o sacrificar al primer ministro como válvula de escape. La historia reciente muestra que el monarca ha sabido usar la estrategia de cambios de gabinete para desactivar protestas, pero esta vez el enojo es más profundo y podría no ser suficiente.

ChatGPT Image 3 oct 2025, 08_22_43Flotilla a Gaza: Israel interceptó los barcos y detuvo a cientos de activistas en medio de una crisis diplomática


 

Repercusiones internacionales

Las protestas en Marruecos fueron seguidas con atención por Europa, en especial por España y Francia, principales socios económicos y destino de buena parte de la migración marroquí.

Los gobiernos europeos temen que un colapso social genere nuevas olas migratorias hacia el Mediterráneo. Al mismo tiempo, organizaciones de derechos humanos presionan para que Bruselas no cierre los ojos ante la represión.

Estados Unidos también observa de cerca: Marruecos es un aliado clave en materia de seguridad en el norte de África y en la cooperación contra el terrorismo. Una crisis política prolongada podría alterar ese equilibrio.

 
Una generación sin miedo

La gran novedad de estas protestas es el protagonismo de la Generación Z marroquí. Jóvenes nacidos en plena era digital, que crecieron en un país con grandes promesas de modernización pero con resultados escasos.

Estos manifestantes no tienen militancia partidaria tradicional ni se encolumnan detrás de líderes carismáticos. Su fuerza radica en la horizontalidad y en la capacidad de viralizar mensajes. En las marchas, los cánticos no fueron religiosos ni ideológicos, sino demandas concretas: “trabajo”, “dignidad”, “justicia”.

 
Riesgos de radicalización

El desafío para el gobierno es evitar que este movimiento se radicalice. La represión violenta puede empujar a los jóvenes hacia posturas más extremas y abrir espacio a grupos islamistas o separatistas que aprovechen el vacío.

Al mismo tiempo, la ausencia de una conducción clara dificulta las negociaciones. ¿Con quién dialogar cuando no hay líderes visibles? Ese es el dilema actual del poder marroquí.

 
Perspectivas inmediatas

El gobierno anunció que abrirá un “proceso de diálogo nacional” y prometió reforzar la inversión en salud y educación. Sin embargo, la desconfianza es enorme. Muchos marroquíes creen que se trata de promesas para ganar tiempo.

Las protestas no muestran signos de agotamiento. Las convocatorias en redes sociales siguen sumando miles de seguidores, y se planifican nuevas marchas para las próximas semanas.

 
El futuro de Marruecos en juego

El “tsunami de ira” marroquí no es un episodio aislado: refleja el agotamiento de un modelo político que se apoyó en la estabilidad a cambio de reformas graduales, pero que nunca resolvió las desigualdades estructurales.

Lo que está en juego es más que la continuidad de un primer ministro o de un gabinete: es la capacidad del régimen para adaptarse a una sociedad más joven, más informada y más exigente. Si no hay respuestas concretas, el riesgo de una crisis prolongada y de una fractura política es cada vez mayor.

Te puede interesar
87081839-78d7-462b-839e-65c294ba1798

Perú queda en suspenso: apenas 11.000 votos separan a Roberto Sánchez y Keiko Fujimori en una elección partida en dos

Alejandro Cabrera
Mundo08 de junio de 2026
El conteo presidencial peruano se estancó cerca del 94,7% de las actas contabilizadas y dejó una diferencia mínima entre el candidato de izquierda Roberto Sánchez y la dirigente conservadora Keiko Fujimori. La definición vuelve a exponer un país dividido entre Lima y el Perú profundo, atravesado por la inseguridad, la bronca contra la política y una crisis institucional que ya tuvo ocho presidentes desde 2016.
2cd66cb2-b109-4ae7-9e2b-8a48e8dceec1

Asesinaron al periodista Cristian Herrera en Cúcuta y Colombia vuelve a mirar de frente el costo de informar bajo amenaza

Alejandro Cabrera
Mundo07 de junio de 2026
El comunicador colombiano fue atacado por sicarios en Norte de Santander, una región marcada por corrupción, narcotráfico, bandas criminales y presencia de actores armados. Su crimen no aparece como un hecho aislado: Herrera había denunciado amenazas durante años, había investigado temas sensibles y formaba parte de una generación de periodistas que trabajan en territorios donde contar lo que pasa puede convertirse en una sentencia.
Suiza

Suiza vota limitar su población a 10 millones y abre un laboratorio europeo contra la inmigración

Alejandro Cabrera
Mundo07 de junio de 2026
El país decidirá en referéndum si incorpora un techo demográfico hasta 2050, una propuesta impulsada por la derecha populista del Partido Popular Suizo. La iniciativa se presenta como una defensa de la vivienda, los servicios públicos y el medio ambiente, pero en el fondo vuelve a poner sobre la mesa una tensión central de Europa: cuánto puede sostener un modelo de prosperidad que depende de trabajadores extranjeros mientras una parte creciente de la sociedad exige cerrar la puerta.
6e08c438-5c18-4f2f-846e-4d7e6557d590

Bolivia queda al borde del estado de excepción entre bloqueos, desabastecimiento y una crisis política sin salida clara

Alejandro Cabrera
Mundo07 de junio de 2026
El gobierno de Rodrigo Paz evalúa avanzar con medidas extraordinarias para levantar los bloqueos que paralizan rutas, golpean el abastecimiento y profundizan la crisis social. La protesta combina reclamos económicos, tensión indígena, malestar popular, disputa con sectores vinculados a Evo Morales y el temor a que una intervención militar termine abriendo una nueva etapa de violencia en Bolivia.
1e11efdb-c803-414a-8e00-8827ded654e0

China ejecutó al asesino de Lin Qi, el magnate detrás de “El problema de los tres cuerpos”

Alejandro Cabrera
Mundo27 de mayo de 2026
La Justicia china ejecutó a Xu Yao, exdirectivo de Yoozoo, condenado por envenenar en 2020 a Lin Qi, fundador de la compañía y figura clave detrás de la adaptación internacional de “El problema de los tres cuerpos”. El crimen combinó una disputa empresarial, una franquicia multimillonaria, el auge global de la ciencia ficción china y una trama real que terminó pareciendo salida de una serie de suspenso.
6d26c6a7-aa82-4fcb-a83c-d046f2a08f07

Colombia llega a las presidenciales con una elección partida entre la continuidad de Petro y una derecha que promete mano dura

Alejandro Cabrera
Mundo25 de mayo de 2026
La campaña colombiana entra en su tramo final con tres figuras que resumen el clima político del país: Iván Cepeda, el candidato de izquierda que busca heredar el ciclo de Gustavo Petro; Abelardo de la Espriella, el abogado millonario y excéntrico que promete orden, seguridad y ruptura; y Paloma Valencia, la dirigente uribista que intenta reagrupar a la derecha tradicional. La elección del 31 de mayo aparece marcada por la violencia, la corrupción, el desgaste del Gobierno y la pregunta de fondo: si Colombia seguirá el camino progresista iniciado en 2022 o girará hacia una respuesta conservadora más dura.
Lo más visto
Suiza

Suiza vota limitar su población a 10 millones y abre un laboratorio europeo contra la inmigración

Alejandro Cabrera
Mundo07 de junio de 2026
El país decidirá en referéndum si incorpora un techo demográfico hasta 2050, una propuesta impulsada por la derecha populista del Partido Popular Suizo. La iniciativa se presenta como una defensa de la vivienda, los servicios públicos y el medio ambiente, pero en el fondo vuelve a poner sobre la mesa una tensión central de Europa: cuánto puede sostener un modelo de prosperidad que depende de trabajadores extranjeros mientras una parte creciente de la sociedad exige cerrar la puerta.
87081839-78d7-462b-839e-65c294ba1798

Perú queda en suspenso: apenas 11.000 votos separan a Roberto Sánchez y Keiko Fujimori en una elección partida en dos

Alejandro Cabrera
Mundo08 de junio de 2026
El conteo presidencial peruano se estancó cerca del 94,7% de las actas contabilizadas y dejó una diferencia mínima entre el candidato de izquierda Roberto Sánchez y la dirigente conservadora Keiko Fujimori. La definición vuelve a exponer un país dividido entre Lima y el Perú profundo, atravesado por la inseguridad, la bronca contra la política y una crisis institucional que ya tuvo ocho presidentes desde 2016.
28-768x497

Uruguay, las dos Olimpíadas que valen como Mundiales y la eterna polémica de las cuatro estrellas

Alejandro Cabrera
Deporte08 de junio de 2026
La Celeste lleva cuatro estrellas porque su historia no empieza en 1930, sino antes de la creación de la Copa del Mundo. París 1924 y Ámsterdam 1928 fueron los torneos globales de selecciones más importantes de su tiempo, organizados bajo la órbita de FIFA, y Uruguay los ganó antes de consagrarse campeón mundial en 1930 y 1950. La discusión sigue abierta porque el fútbol moderno cuenta Copas del Mundo, mientras Uruguay defiende una memoria más antigua: la de cuando los Juegos Olímpicos eran, en la práctica, el campeonato mundial de fútbol
cb309080-3643-445a-a977-a4d02bc51097

Adorni presentó su declaración jurada, admitió que ahorró dólares fuera del sistema y ahora enfrenta contradicciones con sus propias declaraciones

Alejandro Cabrera
Política11 de junio de 2026
La declaración jurada de Manuel Adorni, lejos de cerrar la polémica, abrió nuevos interrogantes. El jefe de Gabinete confirmó que presentó la documentación patrimonial exigida por ley, reconoció que mantuvo ahorros en dólares fuera del sistema bancario y quedó envuelto en una controversia por aparentes contradicciones entre lo que declaró ahora y lo que había sostenido previamente ante el Congreso y en conferencias de prensa. Victoria Villarruel también se sumó a las críticas.
ADORNININI

En un país normal, Adorni ya estaría afuera: la declaración jurada que destruyó su propia defensa

Alejandro Cabrera
14 de junio de 2026
El caso Manuel Adorni dejó de ser una discusión contable. Ya no se trata solamente de dólares, Bitcoin, anexos omitidos o formularios rectificados. El problema central es político: el jefe de Gabinete del Gobierno quedó atrapado en explicaciones contradictorias sobre su patrimonio y, en cualquier administración con estándares mínimos de responsabilidad pública, ya habría tenido que dar un paso al costado.