
Estados Unidos presiona a Israel y crece la tensión por la guerra en Líbano
Alejandro CabreraEl equilibrio en Oriente Próximo pende de un hilo. Mientras Estados Unidos intenta sostener el alto el fuego con Irán, la principal amenaza ya no es solo Teherán, sino su propio aliado: Israel. La presión de Washington sobre el gobierno de Benjamin Netanyahu crece en paralelo a una ofensiva militar que no se detiene.
El eje del conflicto es claro: Estados Unidos necesita contener la escalada para evitar una guerra mayor, pero Israel insiste en continuar los ataques en Líbano contra Hezbollah, aun cuando eso pone en riesgo todo el esquema diplomático.
Washington intenta frenar la escalada
Desde la Casa Blanca, el mensaje es cada vez más explícito: hay que evitar que el frente libanés haga colapsar la tregua con Irán. La administración estadounidense impulsa negociaciones directas entre Israel y Líbano y busca bajar el nivel de confrontación.
La estrategia es doble. Por un lado, sostener el canal diplomático con Irán. Por otro, contener a Israel para que no amplíe el conflicto a un nivel que obligue a Washington a involucrarse más directamente.
Sin embargo, ese equilibrio es cada vez más difícil de mantener.
Netanyahu resiste y mantiene la ofensiva


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