La Celeste lleva cuatro estrellas porque su historia no empieza en 1930, sino antes de la creación de la Copa del Mundo. París 1924 y Ámsterdam 1928 fueron los torneos globales de selecciones más importantes de su tiempo, organizados bajo la órbita de FIFA, y Uruguay los ganó antes de consagrarse campeón mundial en 1930 y 1950. La discusión sigue abierta porque el fútbol moderno cuenta Copas del Mundo, mientras Uruguay defiende una memoria más antigua: la de cuando los Juegos Olímpicos eran, en la práctica, el campeonato mundial de fútbol