
Violencia en la Sudamericana: hinchas de la U de Chile atacaron el micro de Lanús
Alejandro Cabrera
El clima de tensión que se respiraba en la previa del partido entre Universidad de Chile y Lanús derivó en un nuevo episodio de violencia. A horas del inicio del encuentro de la Copa Sudamericana, un grupo de hinchas del conjunto local apedreó el micro que trasladaba al equipo argentino hacia el estadio Nacional de Santiago.
El hecho ocurrió cuando el ómnibus del club granate ingresaba al perímetro del estadio. Varias piedras impactaron contra las ventanas laterales, provocando roturas en los vidrios y momentos de pánico entre los jugadores y el cuerpo técnico. Afortunadamente, no se registraron heridos, aunque algunos futbolistas resultaron visiblemente conmocionados por la situación.
Un ataque que empaña la fiesta deportiva
El partido entre Lanús y la U de Chile estaba considerado uno de los atractivos de la jornada, con ambos equipos peleando por avanzar de fase. Sin embargo, el episodio volvió a poner bajo la lupa la falta de control en los accesos y la escalada de incidentes protagonizados por facciones radicalizadas del público chileno.
La seguridad del operativo había sido reforzada con 800 efectivos, pero el ataque se produjo a más de cuatro cuadras del estadio, en una zona sin vallas ni custodia directa. Según testigos, los agresores se desplazaban con camisetas de la U y escaparon en motocicletas después de arrojar las piedras.
Dirigentes de Lanús expresaron su indignación y reclamaron garantías a la Conmebol. El jefe de la delegación, Nicolás Russo, calificó el hecho como “una vergüenza continental” y exigió sanciones. Por su parte, el cuerpo técnico argentino pidió que el encuentro se disputara igual “por respeto al público y a la competencia”, pero insistió en la necesidad de mayor protección.
Antecedentes de violencia y sanciones previas
No es la primera vez que el club chileno queda envuelto en hechos de este tipo. En julio, durante un clásico frente a Colo Colo, el partido fue suspendido por invasión de campo y lanzamiento de bengalas. La Federación Chilena había advertido entonces que impondría sanciones más duras ante nuevos disturbios.
La reincidencia podría ahora costarle a la Universidad de Chile una multa económica o incluso la suspensión de su estadio para futuros partidos internacionales. Conmebol evalúa abrir un expediente disciplinario por “falla en el operativo de seguridad y conducta inadecuada de los aficionados locales”.
Desde el club trasandino intentaron calmar los ánimos. “Repudiamos cualquier tipo de violencia. Estamos en contacto con la dirigencia de Lanús para expresar nuestras disculpas y garantizar que el partido se juegue en paz”, indicó un comunicado oficial de la institución.
Reacción del plantel argentino y el contexto regional
Los jugadores de Lanús descendieron del micro bajo custodia policial y fueron escoltados hasta los vestuarios. Según se informó, el arquero Lucas Acosta y el delantero Walter Bou fueron los más afectados por el susto, aunque rápidamente retomaron la rutina previa al encuentro.
El incidente se produce en un contexto donde la violencia en los estadios sudamericanos se ha vuelto una preocupación recurrente para los organismos de seguridad y las federaciones. Solo en 2025, la Conmebol debió intervenir en al menos cinco partidos por disturbios antes o durante los encuentros, en países como Brasil, Paraguay y Chile.
La tensión entre las barras organizadas, la falta de control en los perímetros de seguridad y la debilidad institucional de los clubes se combinan para generar un escenario de riesgo creciente. En este caso, el ataque contra un equipo extranjero suma un componente diplomático que podría derivar en medidas ejemplares.
Una sombra sobre la Sudamericana
Pese al operativo posterior, el episodio dejó secuelas en el clima del encuentro. En las tribunas, los hinchas intentaron mostrar una imagen de apoyo y entonaron cánticos contra la violencia. Sin embargo, el daño ya estaba hecho: el nombre del club chileno vuelve a aparecer asociado a hechos que empañan la competencia.
El partido se disputó bajo estrictas medidas adicionales de seguridad y finalizó sin nuevos incidentes, pero la Conmebol adelantó que pedirá un informe detallado a la Federación Chilena y a las autoridades locales antes de decidir sanciones.
Para Lanús, el recuerdo quedará más allá del resultado deportivo. “Vinimos a jugar al fútbol, no a esquivar piedras”, resumió un miembro del cuerpo técnico argentino.


Los mundiales pre-guerra: cuando el fútbol convivía con el ascenso del fascismo y el camino hacia la Segunda Guerra Mundial

Uruguay, las dos Olimpíadas que valen como Mundiales y la eterna polémica de las cuatro estrellas

Christian Eriksen volvió a desplomarse y el fútbol revive una escena que nunca pudo olvid

Facundo Medina, de Villa Fiorito al Mundial: la historia del defensor que Scaloni eligió para reemplazar a Marcos Acuña

Malcorra fue a buscar a Gustavo López a la puerta de La Red y reabrió el debate sobre los límites de la crítica en el fútbol argentino

Flybondi volvió a volar después de 12 días, pero canceló cinco de sus seis servicios y la crisis continúa

Fantino, el RIGI y la reactivación que siempre llega mañana

Trump prepara un explosivo discurso electoral y ABC y NBC deciden no transmitirlo por televisión abierta

La Odisea: 9 cosas que hay que saber para entender la obra de Homero



