
Chiqui Tapia y Estudiantes, una foto incómoda: el presidente de AFA premió al club al que sancionó
Alejandra Larrea
La imagen recorrió rápido el ambiente del fútbol: Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, entregando medallas y el trofeo a Estudiantes de La Plata en Santiago del Estero, luego de que el equipo platense se consagrara campeón tras vencer a Racing. La postal fue incómoda por el contexto institucional, ya que el mismo organismo que Tapia conduce había sancionado al club en los días previos. A pocos metros, Sebastián Verón siguió la ceremonia desde la tribuna, sin bajar al campo.
La escena que encendió el debate
El acto se desarrolló tras la consagración de Estudiantes, que logró el título luego de imponerse a Racing en la final. Tapia encabezó la premiación como máxima autoridad del fútbol argentino, saludó a los jugadores y entregó el trofeo en una ceremonia televisada. Sin embargo, el contraste fue inmediato: el presidente de la AFA premiando a un club que había sido castigado por resoluciones disciplinarias recientes.
En el fútbol argentino, donde los gestos pesan tanto como los fallos, la imagen expuso una tensión latente entre el poder institucional y los clubes. No se trató solo de una formalidad protocolar, sino de una postal cargada de simbolismo.
El rol de Estudiantes y la ausencia de Verón
Mientras el plantel celebraba el campeonato conseguido ante Racing, Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, eligió no participar del protocolo de premiación y observó la escena desde una tribuna. La decisión fue leída como un gesto político, una forma de marcar distancia frente a una situación que el club considera contradictoria.
La postura de Verón volvió a reflejar el perfil de una dirigencia que suele expresar sus diferencias con la conducción de la AFA sin estridencias, pero con gestos claros.
El trasfondo institucional
La consagración deportiva de Estudiantes quedó atravesada por el contexto político. La AFA concentra decisiones disciplinarias y organizativas, y cada aparición pública de su presidente adquiere una lectura inevitable. Premiar a un club sancionado, aun cuando sea campeón legítimo tras vencer a Racing, reavivó el debate sobre coherencia institucional y tiempos políticos.
Para algunos dirigentes, Tapia cumplió con su rol formal. Para otros, la imagen dejó expuesta una superposición incómoda entre sanción y celebración que no ayuda a ordenar el sistema.
Repercusiones en el fútbol argentino
La foto generó comentarios en pasillos dirigenciales y redes sociales. La consagración de Estudiantes quedó parcialmente opacada por el debate político que se abrió alrededor de la premiación. La relación entre la AFA y el club platense volvió a quedar bajo la lupa, en un escenario donde cada gesto se amplifica.
Lo que deja la postal
Estudiantes fue campeón tras vencer a Racing y celebró un nuevo título, pero la imagen de Tapia entregando el trofeo quedó instalada como algo más que un cierre de torneo. En el fútbol argentino, donde la política y el juego conviven de manera permanente, las fotos también juegan. Y algunas, como esta, dicen más de lo que muestran.


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