
MORA EN CRÉDITOS FAMILIARES: RÉCORD DESDE 2010, ALERTA EN BANCOS Y FINTECH Y UN SISTEMA QUE EMPIEZA A TENSIONARSE
Alejandro CabreraEl dato es contundente y funciona como punto de partida para entender la magnitud del problema. La mora en los créditos bancarios destinados a las familias alcanzó el 10,6% en enero, el nivel más alto desde 2010, de acuerdo con los registros del Banco Central de la República Argentina. No es solo un número más dentro de una serie estadística: es la confirmación de que el sistema de crédito al consumo entró en una fase de deterioro.
La desagregación del dato permite ver con mayor claridad dónde está el núcleo del problema. En los préstamos personales, la irregularidad llegó al 13,2%, mientras que en las tarjetas de crédito los saldos impagos alcanzan el 11%. Se trata de las dos líneas más utilizadas por los hogares para financiar consumo corriente, lo que convierte a estos indicadores en un reflejo directo del estrés financiero.
EL CAMBIO DE CICLO EN LOS DATOS DEL BANCO CENTRAL
Durante años, la mora en Argentina mostró niveles relativamente contenidos incluso en contextos de alta inflación. Sin embargo, el último ciclo empieza a mostrar un cambio de tendencia.
El Informe de Estabilidad Financiera del BCRA ya venía señalando que la irregularidad del crédito al sector privado comenzaba a subir desde mediados de 2025. Ese movimiento se aceleró en el cierre del año y terminó de consolidarse en los datos de enero, donde se observa el salto a niveles récord.
En paralelo, el Informe Monetario también da cuenta de una expansión del crédito al consumo en términos reales durante los últimos meses, especialmente en líneas personales y tarjetas. Ese crecimiento, sin embargo, no estuvo acompañado por una mejora equivalente en los ingresos, lo que genera una brecha cada vez más difícil de sostener.
PRÉSTAMOS PERSONALES: EL TERMÓMETRO DEL ENDEUDAMIENTO
El comportamiento de los préstamos personales es clave para entender la dinámica actual. Son créditos de rápida aprobación, con tasas elevadas y destinados en gran medida a cubrir gastos corrientes.
El hecho de que la mora haya alcanzado el 13,2% implica que más de uno de cada diez deudores presenta dificultades para cumplir con sus obligaciones. En términos históricos, se trata de un nivel elevado que refleja un deterioro en la calidad del crédito.
Los datos del BCRA muestran además que esta línea fue una de las que más creció en volumen durante el último año, lo que refuerza la idea de que el aumento de la mora está vinculado a un proceso de expansión del crédito en condiciones cada vez más exigentes.
TARJETAS DE CRÉDITO: EL IMPACTO EN EL CONSUMO COTIDIANO
El aumento de la mora en tarjetas de crédito, que llegó al 11%, introduce otro elemento relevante. A diferencia de los préstamos personales, las tarjetas están directamente asociadas al consumo diario.
El crecimiento de los saldos impagos indica que cada vez más hogares están financiando gastos corrientes y, al mismo tiempo, enfrentan dificultades para cancelar esos compromisos.
Según los datos del BCRA, el financiamiento con tarjetas tuvo una expansión significativa en términos reales, impulsado por promociones, cuotas y la necesidad de sostener niveles de consumo en un contexto de caída del poder adquisitivo.
EL AVANCE DE LAS FINTECH Y EL CRÉDITO DIGITAL
El sistema financiero no se limita a los bancos. En los últimos años, las billeteras virtuales y plataformas fintech ampliaron de manera significativa su participación en el mercado de crédito.
De acuerdo con datos de la Cámara Argentina Fintech, el crédito digital creció a tasas superiores al sistema tradicional, especialmente en segmentos de ingresos medios y bajos.
Este crecimiento tiene una contracara. Informes sectoriales y balances de empresas del sector muestran que la mora en estos segmentos suele ubicarse por encima de la bancaria, en algunos casos superando el 15%.
La lógica es distinta: mayor inclusión financiera, pero también mayor exposición al riesgo.
EL CONTEXTO MACRO: INGRESOS, TASAS Y PRESIÓN SOBRE LOS HOGARES
Para entender la dinámica de la mora, es necesario mirar el contexto económico general.
Según datos del INDEC, el salario real mostró caídas en términos interanuales durante distintos períodos recientes. Esto implica una reducción en la capacidad de pago de los hogares.
Al mismo tiempo, las tasas de interés activas para créditos personales y tarjetas se mantuvieron en niveles elevados en términos reales, encareciendo el financiamiento.
El resultado es un escenario donde las familias recurren al crédito para sostener el consumo, pero enfrentan mayores dificultades para cumplir con los pagos.
MÁS CRÉDITO, MÁS RIESGO
El crecimiento del crédito al sector privado fue uno de los rasgos destacados del último año. Según el BCRA, las líneas de consumo lideraron esa expansión.
Sin embargo, el aumento del volumen no estuvo acompañado por una mejora en la calidad de la cartera. Esto se traduce en un incremento de la mora.
En términos técnicos, el sistema muestra una combinación de expansión crediticia con deterioro en los indicadores de riesgo.
UN SISTEMA SÓLIDO, PERO BAJO PRESIÓN
A pesar del aumento de la mora, los informes del Banco Central destacan que el sistema financiero mantiene niveles de liquidez y capital adecuados.
Esto significa que, por ahora, no hay señales de un problema sistémico inmediato.
Sin embargo, el deterioro en la calidad del crédito al consumo es un indicador que requiere seguimiento. Especialmente porque se concentra en los segmentos más sensibles del sistema.
UNA TENDENCIA QUE ATRAVIESA TODO EL SISTEMA FINANCIERO
El fenómeno no es exclusivo de los bancos ni de las fintech. Es transversal.
Los datos muestran que el problema de la mora está directamente vinculado a la situación de los hogares, más que a una falla específica de un sector.
El crédito sigue siendo una herramienta clave para sostener el consumo, pero el aumento de la irregularidad indica que ese mecanismo empieza a mostrar límites.


Fuerte terremoto en Japón: derrumbes, incendios y cientos de miles de evacuados en la isla de Kyushu

Sobran dólares, faltan empleos: Arriazu expone la paradoja que amenaza al modelo de Milei

Ceuta, del goteo al colapso: cómo 50.000 migrantes cruzaron desde Marruecos en menos de dos días


