En todo el mundo observamos cómo se deteriora la calidad democrática. Al mismo tiempo, la xenofobia y la islamofobia ganan terreno y se extienden a través de un pensamiento que atraviesa clases sociales, géneros y fronteras nacionales.
Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia, Noruega y otros países europeos recomiendan a sus ciudadanos almacenar agua, alimentos y dinero en efectivo para afrontar posibles interrupciones de los servicios esenciales.
Tras su derrota electoral frente a Lula da Silva y su polémica salida de Brasil, Flávio Bolsonaro defendió su decisión de abandonar el país, denunció una supuesta persecución judicial y volvió a cuestionar los resultados de las elecciones.
El presidente Javier Milei protagonizó una llamativa confusión durante una exposición en la Universidad Torcuato Di Tella. Mientras explicaba un episodio de la mitología griega para reflexionar sobre la moral y las decisiones políticas, llamó reiteradamente “Eliseo” a Odiseo, uno de los héroes más conocidos de la literatura clásica.
Cientos de miles de personas se movilizaron en Francia, mientras Alemania vivió una jornada de manifestaciones juveniles y Portugal volvió a reclamar soluciones a la crisis habitacional. Las protestas reflejan el descontento por el encarecimiento de la vida, las dificultades de acceso a la vivienda y las prioridades del gasto público.