Milei intentó ordenar el Gabinete después del Tedeum, pero la Iglesia y la interna le marcaron los límites

El Gobierno eligió no confrontar públicamente con Jorge García Cuerva después de una homilía crítica, pero “componedora”, en la que el arzobispo pidió bajar la polarización y cuidar a los sectores más golpeados. Horas después, Javier Milei reunió a su Gabinete para intentar mostrar cohesión en medio de una interna libertaria que sigue abierta entre Santiago Caputo, Martín Menem, Patricia Bullrich, Karina Milei y Victoria Villarruel.
Política25 de mayo de 2026Alejandro CabreraAlejandro Cabrera

Javier Milei atravesó el 25 de Mayo entre dos mensajes que ordenaron el clima político de la jornada. El primero llegó desde la Catedral Metropolitana, donde Jorge García Cuerva utilizó la homilía del Tedeum para pedir menos polarización, más diálogo y mayor sensibilidad frente a quienes quedaron paralizados en sus esperanzas, oportunidades y dignidad. El segundo ocurrió puertas adentro de la Casa Rosada, cuando el Presidente reunió a su Gabinete para intentar bajar el volumen de una interna libertaria que en los últimos días dejó de ser una pelea subterránea y se transformó en un problema público de conducción.

El Gobierno decidió no responderle de manera directa al arzobispo de Buenos Aires. La lectura oficial fue cuidadosa: en la Casa Rosada calificaron la homilía como crítica, pero también “componedora”, una forma de reconocer que el mensaje tuvo señalamientos incómodos sin convertirlo en un nuevo frente de conflicto con la Iglesia. Esa prudencia no es menor. Milei llegó al Tedeum con una relación compleja con parte del mundo eclesial, después de meses de tensión por el impacto social del ajuste, el lugar de los jubilados, la asistencia alimentaria, la pobreza y el tono confrontativo del discurso oficial.

El mensaje de la Iglesia: menos grieta y más comunidad

García Cuerva no necesitó nombrar al Gobierno para marcarle un límite político y moral. Frente a Milei y buena parte de sus funcionarios, el arzobispo pidió terminar con la lógica de la división permanente y lanzó una frase que funcionó como el centro de la jornada: “Basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo”. La frase fue acompañada por una advertencia social más profunda: muchos argentinos viven paralizados en sus esperanzas, en sus oportunidades y en su dignidad.

Ese fue el punto más sensible para el oficialismo. La Iglesia no discutió una medida económica puntual ni salió a disputar el diagnóstico macroeconómico del Gobierno. Lo que puso en cuestión fue el modo de construir poder y la capacidad del Estado para no dejar afuera a quienes no pueden esperar a que los números ordenados se traduzcan en alivio cotidiano. En otras palabras, el mensaje eclesial fue: puede haber orden fiscal, puede bajar la inflación, puede haber señales de recuperación, pero si la sociedad queda rota, enfrentada y con sectores enteros sin horizonte, la estabilización no alcanza.

La homilía también habló sobre la necesidad de acordar y consensuar. Esa apelación tuvo un peso especial porque llegó en una semana en la que el oficialismo mostró exactamente lo contrario: cruces internos, acusaciones entre referentes, tensión entre facciones, distancia con aliados y un clima de desconfianza dentro del propio Gobierno. La Iglesia no solo habló de la pobreza o de la exclusión, sino también de la forma en que la política argentina parece haberse acostumbrado a funcionar a través de la pelea constante.

El Gobierno eligió no entrar en una guerra verbal con García Cuerva porque cualquier respuesta agresiva habría amplificado el problema. En otras etapas, Milei solía confrontar de manera directa con sus críticos. Esta vez, la Casa Rosada optó por absorber el golpe, evitar una escalada y presentar el discurso como una advertencia exigente, pero no hostil. Esa decisión muestra que el oficialismo entiende que abrir una pelea pública con la Iglesia en una fecha patria, después de una homilía centrada en la unidad y la situación social, podía tener un costo político innecesario.

La reunión de Gabinete: Milei buscó ordenar una tropa dividida

Después del Tedeum, Milei reunió al Gabinete en la Casa Rosada para intentar aplacar las tensiones internas. Según reconstruyó La Nación, el encuentro buscó bajar el ruido de los últimos días y ordenar el funcionamiento del equipo oficial. Al terminar la reunión, quedó confirmada además una reunión de mesa política para el martes a las 11, un ámbito más reducido donde volverán a cruzarse Martín Menem y Santiago Caputo, dos nombres centrales de la interna libertaria.

La foto del Gabinete era necesaria para Milei. El Presidente necesita mostrar que el Gobierno sigue funcionando, que las diferencias no paralizan la gestión y que las peleas no desordenan la toma de decisiones. Pero la convocatoria también dejó en evidencia que el problema existe. Cuando un Presidente debe reunir a su equipo para bajar tensiones internas después de una semana de cruces públicos, la interna ya dejó de ser una conversación de pasillo.

La disputa entre Santiago Caputo y Martín Menem se convirtió en uno de los focos más visibles. Caputo, figura clave en la comunicación, la estrategia y el ecosistema digital libertario, quedó enfrentado con el presidente de la Cámara de Diputados en una pelea que expuso acusaciones, sospechas y diferencias por el control del poder interno. Esa disputa no es solamente personal. Detrás aparecen dos formas de entender el armado libertario: una más vinculada a la batalla cultural y la comunicación política, y otra más asociada al control legislativo, territorial y partidario.

A esa tensión se suma el lugar de Karina Milei, que concentra cada vez más poder en el armado de La Libertad Avanza. La secretaria general de la Presidencia no solo administra agenda y acceso al Presidente, sino que también ordena candidaturas, alianzas, actos y jerarquías internas. Su poder es central para Milei, pero también genera roces con figuras que tienen autonomía propia, como Patricia Bullrich o Victoria Villarruel.

Bullrich, Villarruel y el problema de los liderazgos propios

Patricia Bullrich quedó en una zona especialmente incómoda dentro del oficialismo. Es una aliada necesaria, aporta experiencia, estructura, vínculo con sectores del PRO y peso político propio, pero justamente por eso incomoda al núcleo más cerrado del mileísmo. La tensión se profundizó después de que Bullrich reclamara explicaciones a Manuel Adorni por su situación patrimonial, un gesto que fue leído dentro del Gobierno como una presión pública contra un funcionario protegido por Milei.

El caso de Victoria Villarruel es todavía más profundo. La vicepresidenta ya no aparece como una integrante del dispositivo presidencial, sino como una figura desplazada del centro de decisiones. Su ausencia en el Tedeum volvió a alimentar la lectura de una fractura dentro de la fórmula presidencial. El Gobierno puede intentar minimizar esa distancia, pero no puede borrar el dato institucional: Villarruel preside el Senado, conserva visibilidad propia y representa una sensibilidad política que no siempre coincide con el círculo de Karina Milei y Santiago Caputo.

El problema para Milei es que todos esos conflictos ocurren al mismo tiempo. No es una sola interna. Son varias capas superpuestas: Karina frente a los aliados con autonomía, Caputo frente a Menem, Villarruel fuera del círculo íntimo, Bullrich en tensión con el karinismo, Adorni bajo presión opositora y una mesa política que debe intentar ordenar lo que la dinámica cotidiana desordena.

El contraste del 25 de Mayo

La jornada dejó un contraste fuerte. En la Catedral, la Iglesia le pidió a la dirigencia que deje de arengar la división y piense en los sectores que quedaron paralizados en sus posibilidades. En la Casa Rosada, Milei intentó ordenar a un Gabinete atravesado por peleas de poder. La homilía hablaba de comunidad; la reunión posterior intentaba suturar una interna. La Iglesia advertía sobre la polarización; el Gobierno trataba de administrar las consecuencias de su propio método político.

Ese contraste es importante porque muestra uno de los límites actuales del oficialismo. Milei conserva centralidad, tiene iniciativa económica y mantiene un liderazgo fuerte sobre su electorado, pero su Gobierno empieza a mostrar problemas de cohesión interna. La pelea por la lapicera, por las candidaturas, por la comunicación, por la relación con los aliados y por el control territorial amenaza con quitarle energía a la gestión justo cuando el Presidente necesita instalar una narrativa de orden y resultados.

La decisión de no confrontar con García Cuerva fue una señal de prudencia. La reunión de Gabinete fue una señal de necesidad. Una buscó evitar que la Iglesia se transformara en un adversario público. La otra intentó evitar que la interna libertaria siga devorando la agenda. Pero las dos escenas dicen lo mismo: Milei atraviesa una etapa en la que ya no le alcanza con marcar el rumbo económico. También necesita reconstruir autoridad política, ordenar su coalición y responder a una demanda social que no puede resolverse solamente con consignas de ajuste, eficiencia o disciplina fiscal.

El 25 de Mayo dejó así una imagen más compleja que la foto protocolar. La Iglesia le habló al poder desde la idea de comunidad, el Gobierno eligió no responder para no abrir otro frente y Milei reunió a los suyos para intentar contener una interna que sigue viva. La pregunta que queda abierta es si el Presidente logrará convertir esa búsqueda de orden en conducción real o si la combinación de crítica social, fractura política y tensiones internas seguirá marcando el ritmo de su Gobierno.

Te puede interesar
MIlei

Milei llevó la campaña a París: la Argentina Week y el comienzo del relato electoral de 2027

Alejandro Cabrera
Política03 de octubre de 2026
Javier Milei viajó a Francia para promocionar inversiones y consiguió mostrar activos concretos de la economía argentina, desde Vaca Muerta hasta la minería, acompañado por empresarios y trece gobernadores. Sin embargo, sus intervenciones públicas dejaron una señal política difícil de ignorar: el Presidente comenzó a vincular explícitamente su reelección con la llegada de capitales, la caída del riesgo país, la continuidad de las reformas y una promesa extraordinaria para 2028. La gira económica terminó ofreciendo, al mismo tiempo, un anticipo bastante preciso de la narrativa con la que el oficialismo parece dispuesto a discutir las presidenciales del próximo año.
Milei Francia

Desde París, Milei pidió “paciencia”, prometió acelerar las reformas y anticipó una Argentina “irreconocible” si logra respaldo electoral

Alejandro Cabrera
Política30 de septiembre de 2026
Javier Milei participó de manera virtual del 62° Coloquio de IDEA desde París, donde encabeza la Argentina Week. Ante los principales empresarios del país defendió su programa económico, sostuvo que el crecimiento necesita tiempo, volvió a responsabilizar a la oposición por parte de las dificultades de la gestión y adelantó que buscará acelerar las reformas estructurales si consigue mayor respaldo parlamentario en 2027. También habló de una futura reforma previsional, del levantamiento completo de las restricciones cambiarias y aseguró que Argentina podría convertirse en una potencia en un horizonte de 30 o 40 años.
Ley Penal Juvenil

Revocaron el fallo contra la nueva Ley Penal Juvenil: la Cámara ordenó seguir la causa y apartó a la jueza De Marinis

Alejandro Cabrera
Política25 de septiembre de 2026
La Sala III de la Cámara de Casación y Apelaciones porteña dejó sin efecto el fallo que había declarado inconstitucional, para un caso concreto, la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil a un adolescente de 14 años acusado de participar de una tentativa de robo. El tribunal sostuvo que la resolución de primera instancia no demostró una incompatibilidad concreta entre la ley y la Constitución, anuló el sobreseimiento y apartó a la jueza Laura De Marinis. El expediente deberá continuar bajo otro magistrado. 
milei-rechazo-que-los-estados-busquen-controlar-FZQOTLQKSFDMLMIMLOF3KF4ELQ

Milei sacudió la ONU: Malvinas, un ataque frontal al organismo y una apuesta por la inteligencia artificial sin regulaciones

Alejandro Cabrera
Política23 de septiembre de 2026
Javier Milei utilizó su tercera intervención ante la Asamblea General para endurecer su cuestionamiento a Naciones Unidas, colocar a Malvinas en el centro de la política exterior y ratificar su alineamiento con Estados Unidos e Israel. “No nos vamos a sentar a esperar que la ONU actúe”, advirtió al reclamar negociaciones con Londres. También responsabilizó al organismo por su actuación durante la pandemia y defendió un desarrollo de la inteligencia artificial con menos regulaciones. El discurso condensó la doctrina internacional que el Gobierno viene construyendo desde 2024
Milei

Milei lleva Malvinas a la ONU y busca un gesto de Washington: reunión con Rubio, tensión con Londres y expectativa por Trump

Alejandro Cabrera
Política21 de septiembre de 2026
Javier Milei viajará este martes a Nueva York para participar de la Asamblea General de Naciones Unidas y colocar el reclamo por Malvinas entre los ejes centrales de su discurso. Antes se reunirá con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, en momentos en que Donald Trump sugirió que podría revisar la tradicional neutralidad estadounidense sobre la disputa. El movimiento llega después de que Argentina endureciera las sanciones contra empresas vinculadas con la explotación petrolera alrededor de las islas y enviara al Congreso una nueva Ley de Defensa de la Soberanía. Reino Unido mantiene sin cambios su posición sobre la soberanía y reivindica el principio de autodeterminación de los isleños.
Lo más visto
Sánchez

Sánchez adelanta las elecciones al 29 de noviembre: España entra en una campaña decisiva con la derecha arriba en las encuestas

Alejandro Cabrera
05 de octubre de 2026
Pedro Sánchez anunció la disolución anticipada de las Cortes y convocó elecciones generales para el 29 de noviembre, nueve meses antes de que terminara la legislatura. La decisión llegó después de que el Gobierno perdiera en el Congreso dos decretos centrales sobre vivienda y quedara expuesta nuevamente la fragilidad de su mayoría parlamentaria.
Brasil Flavio

El Supremo de Brasil prepara una decisión clave sobre Bolsonaro después del balotaje

Alejandro Cabrera
Mundo08 de octubre de 2026
El juez Kassio Nunes Marques quiere que el Supremo Tribunal Federal analice después de la segunda vuelta presidencial el pedido de la defensa de Jair Bolsonaro para suspender su condena y permitirle recuperar la libertad. El expresidente cumple una pena de 27 años y tres meses en régimen domiciliario por la trama golpista posterior a las elecciones de 2022.