Trump, entre la grandilocuencia y los hechos: amenaza con “aniquilar” a Irán, dice controlar Ormuz y asegura que EE.UU. está “mejor que nunca”

El Republicano calificó a la Corte Penal Internacional como una institución “malvada” y pasó de anunciar que la “libertad” llegaría a Cuba a pronosticar un acuerdo con La Habana. Este miércoles reconoció además que hizo “un muy mal trabajo” explicando su gestión económica, aunque inmediatamente afirmó que el país está funcionando “mejor que nunca”.
Estados Unidos30 de septiembre de 2026Alejandro CabreraAlejandro Cabrera

Donald Trump suele describir los acontecimientos antes de que terminen. Una ventaja militar se transforma en “control total”, una negociación abierta en una victoria anticipada, una economía con indicadores positivos y negativos en “la mejor de la historia” y un adversario todavía dispuesto a combatir en un país que inevitablemente terminará rindiéndose. Esa forma de comunicar no es nueva, pero durante los últimos días se concentraron varios ejemplos que permiten observar hasta qué punto la descripción presidencial de la realidad puede ser considerablemente más categórica que los propios hechos.

La economía estadounidense continúa creciendo y mostró mejores números de los esperados durante el segundo trimestre, pero la confianza de los consumidores cayó en septiembre a su nivel más bajo en casi doce años y medio. Estados Unidos consiguió recuperar una parte importante de los flujos energéticos de Medio Oriente, pero el petróleo Brent cerró septiembre por encima de los 100 dólares y con una suba mensual cercana al 14%. Trump rechazó una propuesta presentada por Irán y habló de rendición, mientras Qatar continúa trasladando mensajes entre ambos gobiernos y Teherán acaba de recibir una nueva respuesta estadounidense. Reuters

La característica común es menos la contradicción que la grandilocuencia. Trump intenta presentar cada escenario como una demostración de dominio estadounidense incluso cuando todavía quedan abiertas variables económicas, diplomáticas y militares capaces de modificar completamente el resultado.

LAS CLAVES DE LOS ÚLTIMOS DÍAS DE TRUMP

  • Admitió que hizo “un muy mal trabajo” explicando su economía, pero aseguró que Estados Unidos está funcionando “mejor que nunca”.
  • Amenazó ante Naciones Unidas con “aniquilar” a Irán si no se alcanza un acuerdo.
  • Rechazó posteriormente una propuesta iraní para reabrir Ormuz y avanzar hacia una desescalada, aunque las conversaciones continúan mediante Qatar.
  • Afirma que Estados Unidos posee el “control total” de Ormuz, mientras el mercado energético continúa pagando una fuerte prima de riesgo.
  • Pasó de asegurar que la “libertad” llegaría a Cuba a pronosticar pocos días después un acuerdo con La Habana y decir que probablemente no será necesaria una intervención militar.
  • Calificó a la Corte Penal Internacional como una organización “malvada” y “rebelde” y pidió a todos sus integrantes abandonarla inmediatamente. Reuters

“Hice un muy mal trabajo explicando lo bien que estamos”

Una de las declaraciones más reveladoras ocurrió este miércoles en la Casa Blanca. Trump reconoció que su administración había hecho “un muy mal trabajo” comunicando su desempeño económico, pero la autocrítica terminó prácticamente en esa frase. Inmediatamente sostuvo que Estados Unidos está mejor que nunca y planteó que el principal problema de los republicanos no se encuentra en los resultados económicos sino en su incapacidad para transmitirlos correctamente a los ciudadanos.

Los datos permiten construir una fotografía bastante más compleja. La última revisión mostró que el PBI estadounidense creció a una tasa anualizada del 2,2% durante el segundo trimestre, por encima de la estimación previa de 1,5%. El consumo mostró fortaleza y la inversión empresarial, especialmente alrededor de inteligencia artificial, también contribuyó a la expansión. El empleo privado aumentó en septiembre en unas 90.000 posiciones, superando las expectativas del mercado. Reuters

Pero al mismo tiempo, la confianza de los consumidores cayó a mínimos de más de una década y crecieron las preocupaciones relacionadas con el mercado laboral, el costo de la energía y las hipotecas. Los hogares no evalúan la economía exclusivamente observando el PBI: también miran cuánto pagan por la gasolina y los alimentos, qué ocurre con sus salarios, cuánto cuesta financiar una vivienda, qué estabilidad tiene su empleo y qué tasas enfrentan cuando necesitan crédito. Esa diferencia entre una macroeconomía que todavía muestra crecimiento y una percepción social considerablemente más negativa es uno de los principales desafíos políticos que enfrenta la Casa Blanca antes de las elecciones legislativas. Reuters

Decir que la economía está “mejor que nunca” simplifica entonces una realidad donde conviven indicadores de fortaleza con señales claras de malestar. No significa que Trump esté describiendo una economía en recesión que en realidad está creciendo; significa que convierte un conjunto de datos mixtos en una afirmación absoluta que elimina prácticamente todos los matices.

Irán: amenazar con “aniquilar” y continuar negociando

El ejemplo más peligroso aparece en Medio Oriente. Durante la Asamblea General de Naciones Unidas, Trump amenazó públicamente con “aniquilar” a Irán si no se conseguía un entendimiento. La frase fue pronunciada al mismo tiempo que diplomáticos qataríes y representantes estadounidenses e iraníes intentaban construir un mecanismo que permitiera reducir los combates y recuperar el tránsito por el estrecho de Ormuz. Reuters

Días después apareció una propuesta concreta de Teherán. El esquema contemplaba una secuencia de siete días para avanzar hacia la reapertura del estrecho y reducir las hostilidades a cambio de determinadas medidas estadounidenses, entre ellas modificaciones del bloqueo y alivios vinculados con sanciones y activos iraníes. Trump rechazó públicamente el planteo y sostuvo que Irán había realizado la oferta porque estaba perdiendo y necesitaba desesperadamente una salida económica. Reuters

Sin embargo, la negociación no terminó. Este miércoles Irán confirmó que recibió, por intermedio de Qatar, una nueva respuesta estadounidense. Las conversaciones siguen concentradas principalmente en el orden en que deberían implementarse las medidas acordadas. Es decir, Washington continúa negociando con el mismo Gobierno cuya propuesta Trump había presentado públicamente como inaceptable y cuya eventual rendición viene anticipando desde hace días. Reuters

No existe necesariamente una incoherencia estratégica. Trump puede estar utilizando amenazas máximas como instrumento para aumentar su poder de negociación. La contradicción aparece entre el lenguaje y el estado real del conflicto: una rendición es un resultado definitivo; una negociación mediada por Qatar significa exactamente lo contrario, que ninguno de los dos adversarios consiguió todavía imponer completamente sus condiciones.

Ormuz: “control total” frente a un mercado que todavía paga la guerra

Trump también insiste en que Estados Unidos posee el “control total” del estrecho de Ormuz. Desde una perspectiva militar, Washington dispone de una superioridad naval, aérea y tecnológica extraordinaria y consiguió mejorar significativamente el tránsito de petróleo después de los peores momentos de la crisis. Arabia Saudita también aumentó sus exportaciones por rutas alternativas y parte del flujo de crudo del Golfo comenzó a recuperarse.

Pero controlar militarmente una ruta no equivale a haber normalizado completamente su funcionamiento económico. Las compañías navieras deben calcular el riesgo de un ataque, las aseguradoras incorporan primas extraordinarias, los costos de transporte permanecen elevados y la disponibilidad de combustibles refinados continúa tensionada. La situación mejoró respecto de los momentos más críticos, pero sigue lejos de ser irrelevante para la economía mundial. The Washington Post

El mejor indicador aparece en el precio. El contrato de noviembre del Brent cerró septiembre en US$103,50 por barril y acumuló una suba mensual cercana al 14%, mientras el petróleo estadounidense terminó alrededor de US$90. La recuperación parcial de las exportaciones no consiguió eliminar la prima geopolítica porque las negociaciones con Irán permanecen abiertas y continúan las dificultades en los mercados de combustibles. Reuters

Por eso la expresión “control total” necesita contexto. Estados Unidos consiguió recuperar una capacidad muy importante para proteger y facilitar el tránsito, pero todavía no consiguió reconstruir las condiciones económicas existentes antes de la guerra. La diferencia es especialmente importante porque un petrolero no decide navegar únicamente mirando quién posee la flota militar más poderosa; también debe calcular cuánto cuesta asegurar la embarcación y qué posibilidades existen de perderla.

La frase de los “29 barcos” y la construcción de una victoria

Trump utilizó además el número de embarcaciones que atravesaron Ormuz durante una determinada noche como una prueba de que su estrategia estaba funcionando. El dato puede mostrar una recuperación real del tránsito, pero el salto discursivo consiste en convertir un movimiento puntual en evidencia de una normalización completa.

Esa forma de comunicación se repite constantemente. Si pasan más barcos, el estrecho está controlado; si el PBI crece, la economía está mejor que nunca; si Irán presenta una propuesta, está desesperado y cerca de rendirse. Trump toma un dato favorable y lo convierte en la descripción total del escenario, incluso cuando otras variables todavía muestran tensiones importantes.

En política puede ser extremadamente eficaz porque simplifica cuestiones complejas y ofrece una conclusión fácil de recordar. En economía y relaciones internacionales presenta un problema diferente: cuanto más categórica sea la afirmación, más sencillo resulta encontrar acontecimientos posteriores capaces de contradecirla.

Cuba: de anunciar la “libertad” a prometer un acuerdo

Cuba mostró otro cambio significativo de tono. Durante su intervención ante Naciones Unidas, Trump describió a la isla como un Estado fracasado y sostuvo que la “libertad” acabaría llegando a Cuba. El comentario apareció después de meses de una política de presión estadounidense que afectó especialmente el acceso cubano al combustible y aumentó las dificultades de una economía que ya atravesaba una profunda crisis estructural.

Solamente cuatro días después, Trump habló desde la Casa Blanca y planteó un escenario considerablemente diferente. Aseguró que Estados Unidos y Cuba terminarán alcanzando un acuerdo, afirmó que Washington quiere ayudar al país y agregó que probablemente no sea necesario recurrir a una intervención militar. Reuters

Las dos declaraciones no son necesariamente incompatibles. Trump puede considerar que la presión provocará cambios políticos en Cuba y que esos cambios llegarán mediante un acuerdo en lugar de una intervención. Pero el giro resulta ilustrativo de su método: primero eleva la amenaza hasta el máximo nivel posible y luego presenta la negociación como resultado de la fortaleza conseguida mediante aquella presión.

En otras palabras, para Trump amenazar y negociar no son acciones opuestas. Funcionan como etapas de una misma estrategia. La amenaza eleva el costo para el adversario y el acuerdo posterior puede ser presentado como una capitulación obtenida gracias a la presión estadounidense.

La Corte Penal Internacional: de criticar decisiones a pedir que desaparezca

Otro momento particularmente fuerte llegó cuando Trump atacó a la Corte Penal Internacional. Estados Unidos nunca ratificó el Estatuto de Roma y desde hace décadas discute la posibilidad de que la CPI pueda investigar a ciudadanos estadounidenses. La administración Trump profundizó esa confrontación después de las actuaciones del tribunal relacionadas con Israel y con funcionarios de otros países.

Pero el Presidente fue considerablemente más lejos que una crítica jurídica. Definió a la CPI como una institución “malvada” y “rebelde” y pidió a los países miembros que abandonaran inmediatamente el organismo. La reacción internacional fue limitada: varios gobiernos europeos defendieron públicamente al tribunal y solamente un número reducido de Estados acompañó el llamado estadounidense. Reuters

El episodio vuelve a mostrar otra característica de la política exterior trumpista. Cuando una institución internacional adopta decisiones que Washington considera contrarias a sus intereses, Trump tiende a cuestionar no solamente esa decisión particular sino la legitimidad del organismo completo.

La misma lógica apareció anteriormente frente a otros organismos multilaterales: la soberanía estadounidense, según esta visión, no debe quedar condicionada por instituciones internacionales que Washington no controla ni reconoce plenamente.

Xi Jinping: una “gran reunión” con avances bastante más modestos

La reunión con Xi Jinping ofreció un ejemplo menos conflictivo pero igualmente ilustrativo. Trump calificó el encuentro como una “gran reunión” y destacó públicamente su relación personal con el presidente chino. La cumbre permitió extender temporalmente la tregua comercial, obtener determinadas reducciones arancelarias y abrir nuevos canales de conversación sobre inteligencia artificial.

Sin embargo, las cuestiones estructurales más importantes continuaron abiertas: Taiwán, semiconductores, tierras raras, controles tecnológicos y la rivalidad estratégica en Asia. La reunión sirvió para estabilizar temporalmente la relación, pero no produjo una solución profunda a la competencia entre las dos potencias.

Nuevamente aparece la diferencia entre una reunión útil y una reunión histórica. Trump suele borrar ese espacio intermedio y presentar cualquier avance diplomático como una victoria de enorme dimensión.

No todo es relato: también existen resultados concretos

Sería igualmente impreciso analizar los últimos días como si todo lo que rodea a Trump fuera únicamente retórica. La economía estadounidense efectivamente mostró una revisión positiva del crecimiento, el empleo privado superó las expectativas de septiembre y Washington consiguió recuperar parte importante del flujo energético afectado por la guerra. Trump también utiliza su política arancelaria para obtener compromisos de inversión extranjera, y Corea del Sur anunció esta semana grandes proyectos energéticos y tecnológicos en territorio estadounidense. Reuters

El debate no consiste, entonces, en determinar si Trump obtiene resultados o si absolutamente todo lo que afirma carece de sustento. La cuestión está en la distancia entre los resultados reales y la escala con la que los presenta.

Una economía que crece 2,2% anualizado puede considerarse sólida, pero eso no demuestra por sí mismo que esté “mejor que nunca”. Conseguir aumentar el número de petroleros que atraviesan Ormuz representa un avance, pero no necesariamente “control total”. Mantener una ventaja militar sobre Irán tampoco equivale a haber conseguido su rendición.

El lenguaje absoluto como herramienta política

Trump construyó buena parte de su carrera alrededor de una característica que sus seguidores consideran fortaleza y sus críticos consideran exageración: el rechazo casi sistemático a hablar en términos de incertidumbre.

Un dirigente convencional puede explicar que existen probabilidades, riesgos, escenarios alternativos y negociaciones incompletas. Trump tiende a reemplazar ese lenguaje por conclusiones: ganaremos, ellos perderán, habrá un acuerdo, tenemos el control, estamos mejor que nunca.

La ventaja política es evidente. Las ideas simples se transmiten mejor que las explicaciones técnicas y ofrecen una sensación de dirección y liderazgo. La debilidad también resulta clara: cuando los acontecimientos evolucionan en otra dirección, la afirmación previa queda inmediatamente expuesta.

Ese mecanismo se observa actualmente en Irán. Si finalmente existe un acuerdo, Trump probablemente podrá presentarlo como resultado de haber rechazado las condiciones iniciales y presionado hasta conseguir algo mejor. Si las conversaciones fracasan y el conflicto vuelve a escalar, su afirmación de que Teherán estaba cerca de rendirse será mucho más difícil de sostener.

La economía es donde esa distancia puede tener mayor impacto

La política exterior permite al Presidente construir imágenes de fuerza que muchas veces dependen de información difícil de percibir directamente por la población. La economía funciona de manera distinta porque cada ciudadano la experimenta cotidianamente.

Una familia no necesita conocer el crecimiento anualizado del PBI para formar una opinión sobre la economía. La construye observando cuánto le cuesta llenar el tanque, cuánto gasta en el supermercado, qué tasa debe pagar para comprar una casa o financiar una tarjeta, qué seguridad tiene en su empleo y cuánto puede ahorrar después de pagar sus gastos.

Eso explica por qué pueden convivir un PBI en expansión y una confianza del consumidor muy baja. La macroeconomía describe el funcionamiento agregado del país; la percepción económica se construye desde la experiencia individual de millones de hogares.

Trump reconoce parcialmente ese problema cuando admite que su Gobierno no comunicó bien sus resultados. Sin embargo, atribuir toda la diferencia a una falla comunicacional supone asumir que el malestar económico proviene esencialmente de una percepción equivocada. Los datos sugieren una situación más compleja: existen resultados favorables, pero también costos elevados en energía, crédito y vivienda que afectan directamente a los hogares. Reuters

La campaña de noviembre explica parte del endurecimiento

Estados Unidos entra ahora en el tramo decisivo hacia las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que se renovará el Congreso. Trump ya incrementó su actividad política y reconoce públicamente que los republicanos necesitan movilizar a sus votantes para sostener su posición parlamentaria.

No corresponde inferir de estos datos cómo terminará esa elección. Lo que sí puede observarse es que la campaña aumenta el incentivo presidencial para presentar una narrativa de resultados claros: una economía fuerte, adversarios debilitados, acuerdos comerciales, control energético y liderazgo internacional.

En ese escenario, aceptar demasiados matices puede resultar políticamente inconveniente. Decir que la economía crece pero existen problemas de percepción y costo de vida es menos potente electoralmente que afirmar que el país está mejor que nunca. Explicar que Ormuz funciona mejor pero continúa sujeto a riesgos resulta menos contundente que hablar de control total.

Trump convierte cada negociación en una batalla que afirma estar ganando

Los últimos días permiten observar una lógica bastante consistente. Ante Irán utiliza amenazas máximas y pronostica la rendición, aunque continúa negociando. Frente a Cuba endurece inicialmente el lenguaje y después presenta un eventual acuerdo como resultado de la presión. Sobre Ormuz transforma la recuperación parcial del tránsito en una demostración de dominio. Ante la CPI no discute solamente una decisión: cuestiona la existencia misma del tribunal. Y frente a los problemas de percepción económica responde que la economía está funcionando extraordinariamente y que el verdadero problema fue no explicarlo correctamente.

No todas estas posiciones son necesariamente contradictorias entre sí. Muchas forman parte de una estrategia deliberada de negociación y comunicación.

Pero sí comparten una característica central: Trump suele anunciar la victoria antes de que termine la batalla.

Ese método puede servir para presionar adversarios, fortalecer a sus seguidores y construir una imagen permanente de poder. También eleva enormemente el costo de cualquier resultado que termine siendo menos favorable de lo prometido.

Irán todavía no se rindió y sigue negociando. Ormuz recuperó tránsito, pero el petróleo continúa por encima de los 100 dólares. Cuba continúa gobernada por el mismo sistema mientras Washington explora un posible acuerdo. La Corte Penal Internacional sigue funcionando pese al pedido estadounidense para que sus miembros la abandonen. Y la economía norteamericana continúa creciendo mientras una porción importante de los consumidores expresa preocupación por su situación cotidiana.

Ese contraste entre la seguridad absoluta con la que Trump describe el mundo y un mundo que continúa lleno de incertidumbres es probablemente el mejor resumen de sus últimos días.

Te puede interesar
Trumop

La guerra con Irán ya le costó a EE.UU. más de US$43.600 millones y empieza a vaciar sus arsenales

Alejandro Cabrera
Estados Unidos21 de septiembre de 2026
Una nueva estimación enviada por el Pentágono al Congreso elevó a US$43.600 millones el costo militar directo de la guerra con Irán hasta el 3 de septiembre. Reportes posteriores agregan otros US$1.500 millones en combustible, lo que llevaría la cuenta a US$45.100 millones. Más de US$28.000 millones corresponden solamente a municiones. El problema ya no es únicamente presupuestario: Washington gastó una parte considerable de sus interceptores Patriot y THAAD, algunas reservas podrían tardar años en recuperarse y la guerra está presionando sobre petróleo, inflación y la política interna estadounidense. 
Trump

Trump amenaza con aranceles si Canadá se acerca a la Unión Europea y abre una nueva grieta entre aliados occidentales

Alejandro Cabrera
Estados Unidos21 de septiembre de 2026
Donald Trump calificó de potencial “acto hostil” la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea y amenazó con aplicar nuevos aranceles al bloque si considera que la iniciativa busca perjudicar a Estados Unidos. La propuesta todavía no tiene una forma jurídica definida, pero Ottawa y Bruselas quieren construir una asociación mucho más profunda en defensa, energía, minerales críticos, inteligencia artificial y movilidad. Detrás de la pelea aparece un cambio estratégico mayor: Canadá intenta reducir su dependencia de Estados Unidos después de meses de amenazas comerciales y declaraciones de Trump sobre convertirlo en el “estado 51”.
Trump

Trump veta a CNN, MS NOW y Politico de la Casa Blanca y abre una nueva batalla por la libertad de prensa

Alejandro Cabrera
Estados Unidos18 de septiembre de 2026
Donald Trump anunció que prohibirá “con efecto inmediato” el acceso a la Casa Blanca de CNN, MS NOW —la señal antes conocida como MSNBC— y Politico, a los que acusa de difundir “noticias falsas”. No presentó pruebas concretas para justificar el veto y anticipó que podrían seguir otros medios. La medida abre un conflicto constitucional que probablemente termine en los tribunales y revive antecedentes como el caso Jim Acosta en 2018 y la actual disputa con Associated Press.
Delct kive

Trump castiga a Colombia y premia a Venezuela en la lucha antidrogas

Alejandro Cabrera
Estados Unidos16 de septiembre de 2026
: Estados Unidos mantuvo por segundo año consecutivo a Colombia entre los países que, según Washington, “fallaron demostrablemente” en el cumplimiento de sus compromisos contra el narcotráfico. Donald Trump responsabilizó principalmente al anterior gobierno de Gustavo Petro, elogió al nuevo presidente Abelardo de la Espriella y anticipó que la decisión podría revertirse el año próximo si Bogotá avanza con una política más agresiva de erradicación de coca. Al mismo tiempo, Venezuela salió de la lista de incumplidores, aunque sigue considerada un país de alto tránsito y producción de drogas.
Alex Saab

Alex Saab se declara culpable en EE.UU. y acepta cooperar: qué puede revelar sobre la red financiera de Maduro y por qué el acuerdo es clave para Venezuela

Alejandro Cabrera
Estados Unidos15 de septiembre de 2026
El empresario colombiano, señalado durante años por autoridades estadounidenses como uno de los principales operadores financieros de Nicolás Maduro, admitió en una corte federal de Miami haber participado en una conspiración para lavar dinero vinculada con contratos del programa CLAP. Aceptó entregar US$195 millones, colaborar con el Departamento de Justicia y podría recibir una reducción de pena si su cooperación resulta sustancial. El dato más importante no es solamente la confesión: Saab conoce durante años circuitos de pagos, empresas, contratos petroleros, funcionarios y mecanismos utilizados por el chavismo para operar bajo sanciones, mientras Maduro espera un juicio federal en Nueva York para 2027.
Lo más visto
ONU

ONU 2026: las guerras que dividen al mundo y la crisis de poder que marcaron tres días de Asamblea General

Alejandro Cabrera
Mundo25 de septiembre de 2026
La guerra entre Estados Unidos e Irán, Gaza, Ucrania, el enfrentamiento diplomático alrededor de Israel, el reclamo argentino por Malvinas y la carrera por controlar la inteligencia artificial dominaron las primeras tres jornadas del debate general. Pero detrás de cada conflicto apareció una discusión todavía más profunda: cuánto poder conserva Naciones Unidas para ordenar un mundo en el que las grandes potencias vuelven a actuar cada vez más por fuera de los consensos multilaterales.
Trump diaz

Trump baja el tono con Cuba: anticipa un acuerdo y descarta, por ahora, una intervención militar de Estados Unidos

Alejandro Cabrera
Mundo27 de septiembre de 2026
Donald Trump aseguró que Washington y La Habana terminarán alcanzando un acuerdo y afirmó que no cree necesario utilizar a las Fuerzas Armadas contra la isla. El mensaje representa una distensión importante después de meses de amenazas, sanciones, restricciones sobre el suministro de petróleo y declaraciones estadounidenses sobre un eventual cambio político en Cuba.
Milei

Milei rechazó que la Argentina esté entrando en recesión: “Vamos a lograr cuatro años seguidos de crecimiento”

Alejandro Cabrera
Economía27 de septiembre de 2026
Javier Milei volvió a defender con fuerza el rumbo económico y cuestionó las mediciones que muestran una desaceleración de la actividad. El Presidente sostuvo que el Gobierno mira principalmente el indicador de tendencia-ciclo porque considera que los cambios estructurales de la economía generan distorsiones en las series desestacionalizadas. Aseguró que la Argentina terminará su mandato con cuatro años consecutivos de crecimiento y afirmó que el PBI, el consumo y las exportaciones se encuentran en niveles máximos. También habló del empleo, la informalidad, los salarios, el cepo, la apertura comercial, China y sus expectativas para 2027.
Milei Francia

Desde París, Milei pidió “paciencia”, prometió acelerar las reformas y anticipó una Argentina “irreconocible” si logra respaldo electoral

Alejandro Cabrera
Política30 de septiembre de 2026
Javier Milei participó de manera virtual del 62° Coloquio de IDEA desde París, donde encabeza la Argentina Week. Ante los principales empresarios del país defendió su programa económico, sostuvo que el crecimiento necesita tiempo, volvió a responsabilizar a la oposición por parte de las dificultades de la gestión y adelantó que buscará acelerar las reformas estructurales si consigue mayor respaldo parlamentario en 2027. También habló de una futura reforma previsional, del levantamiento completo de las restricciones cambiarias y aseguró que Argentina podría convertirse en una potencia en un horizonte de 30 o 40 años.