En un discurso de unos 35 minutos ante la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas, Donald Trump defendió la guerra contra Irán, aseguró que todavía espera un acuerdo pero advirtió que puede destruir al régimen si las negociaciones fracasan. También prometió profundizar la presión sobre Cuba, reivindicó la intervención estadounidense en Venezuela, pidió abandonar la Corte Penal Internacional y presentó una política exterior basada en soberanía, fuerza militar y negociación desde una posición de poder. En tecnología, anunció que su Gobierno comenzará a llamar “superinteligencia” a la inteligencia artificial.