Javier Milei llegó a España y en pocas horas acumuló una nueva cadena de controversias: insultó a una periodista de la Cadena SER por una pregunta incómoda, volvió a atacar a medios argentinos, calificó a Pedro Sánchez de “dictador”, atribuyó la inmigración en Ceuta a una estrategia electoral y, apenas un día antes, había ridiculizado un estudio según el cual dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes del día 20.
Francia enfrenta disturbios y una crisis educativa, España se moviliza por el acceso a la vivienda, Italia registra enfrentamientos por el costo de vida y Bélgica cuestiona los recortes presupuestarios. Las protestas también se extienden a Portugal, Grecia, Albania y otros países europeos.
Javier Milei pasó poco más de un día en Madrid, pero consiguió instalarse de lleno en la campaña española. Comparó un libro de economía con su “primer Playboy”, insultó a Pedro Sánchez, sostuvo que “cada inmigrante es un voto”, protagonizó cruces con periodistas y terminó riéndose con Santiago Abascal sobre “patear culos zurdos”.
Brasil elegirá presidente este domingo 25 de octubre en una de las elecciones más ajustadas de su historia reciente. El último Datafolha coloca a Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro exactamente empatados con 50% de los votos válidos, mientras otros estudios mantienen ventajas mínimas para el candidato del Partido Liberal.
En todo el mundo observamos cómo se deteriora la calidad democrática. Al mismo tiempo, la xenofobia y la islamofobia ganan terreno y se extienden a través de un pensamiento que atraviesa clases sociales, géneros y fronteras nacionales.