
Hayden Davis declaró en Nueva York y defendió que $LIBRA buscaba financiar a emprendedores argentinos
Alejandro Cabrera
Hayden Mark Davis declaró en el marco del escándalo judicial que involucra al token $LIBRA y rechazó las acusaciones de fraude. En su presentación oficial, argumentó que el proyecto tenía como objetivo impulsar pequeñas empresas y negó haber participado en maniobras de enriquecimiento indebido. También puso en duda la jurisdicción del tribunal estadounidense para enjuiciarlo.
La declaración busca instalar la idea de que se trató de una iniciativa legítima, con base en el desarrollo tecnológico y una intención social antes que un esquema de especulación financiera.
Un proyecto “social y productivo”
Según Davis, $LIBRA fue ideado como una herramienta de acceso al financiamiento para emprendedores y comerciantes que no encontraban espacio en el sistema bancario tradicional. Presentó la iniciativa como parte de una visión modernizadora y descentralizada de la economía, capaz de reemplazar intermediarios y dinamizar sectores populares.
En ese sentido, su discurso apuntó a posicionar la criptomoneda como una propuesta de innovación social más que como una inversión especulativa. La defensa intentó desmarcarse de cualquier vínculo con prácticas de vaciamiento o fraude.
Negó beneficios personales
Davis aseguró no haber realizado compras de $LIBRA, ni en forma directa ni a través de terceros. Describió su papel como estrictamente técnico y negó haber controlado la emisión ni las grandes operaciones de compraventa que dispararon el precio del token en los primeros días.
La afirmación busca desvincularlo de las maniobras sospechosas que derivaron en denuncias por estafa y manipulación del mercado. En paralelo, se mostró como víctima colateral de movimientos externos que “desvirtuaron el propósito original”.
Relación con el Gobierno
En su testimonio se refirió a su contacto con el Gobierno argentino y sostuvo que presentó la propuesta como una herramienta de inclusión económica. Aclaró que su rol nunca fue político ni administrativo, y que su intervención se limitó al desarrollo y asesoramiento técnico.
A pesar de que el token fue promovido en ámbitos oficiales y con respaldo de figuras políticas, Davis insistió en que no formó parte del manejo operativo ni de las decisiones estratégicas del proyecto luego de su lanzamiento.
Responsabilidad por los “francotiradores”
Consultado sobre las compras masivas del token apenas fue lanzado, Davis señaló que se trató de operaciones automatizadas ejecutadas por actores ajenos al equipo desarrollador. Rechazó tener relación con estos movimientos y remarcó que no pudo prevenirlos.
La figura de los “francotiradores” funciona en su defensa como una estrategia para desplazar la culpa hacia terceros que aprovecharon una oportunidad de arbitraje inmediato, sin participación ni conocimiento del equipo original.
La declaración de Hayden Davis ante la Justicia norteamericana intentó limpiar su imagen y reinstalar el relato fundacional de $LIBRA como herramienta de inclusión financiera. Negó vínculos con la especulación, con el enriquecimiento ilícito y con el manejo del proyecto tras su presentación. El proceso judicial continuará en las próximas semanas, pero el eje defensivo ya está trazado: Davis como ideólogo técnico, no como beneficiario económico.


La economía china muestra señales de desaceleración y preocupa su impacto en el comercio mundial

🇧🇷 FLÁVIO BOLSONARO ROMPIÓ EL SILENCIO DESDE ESTADOS UNIDOS

Quién va a gobernar Israel: Netanyahu sigue, pero Eisenkot tiene una vía para sacarlo del poder

Israel queda sin ganador: Netanyahu lidera el escrutinio, pero los partidos árabes tienen la llave del Gobierno

Hungría después de Orbán: vuelve a Europa, investiga al viejo poder y empieza a desmontar 16 años de sistema

¿Por qué Europa prepara a sus ciudadanos para una emergencia? Guerra, ciberataques y el plan de las 72 horas


La economía china muestra señales de desaceleración y preocupa su impacto en el comercio mundial

Europa vuelve a las calles: protestas por el costo de vida, la vivienda y los servicios públicos


