La presión militar de EE.UU. altera el mapa del narcotráfico en el Caribe

La intensificación de operativos marítimos estadounidenses obligó a los carteles a modificar rutas y métodos para mover cocaína hacia el norte. Washington advierte que el tráfico se desplazó hacia áreas más costeras y dispersas.
Mundo15 de octubre de 2025Alejandra LarreaAlejandra Larrea
FRNJJYMGRPXYFT65WF22XQRE6E

La presión militar de Estados Unidos en el Caribe está transformando el panorama del narcotráfico regional. De acuerdo con informes de inteligencia citados por Infobae y confirmados por fuentes del Comando Sur, los carteles sudamericanos están modificando sus rutas tradicionales de transporte de cocaína hacia zonas menos vigiladas y más extensas, buscando evadir los controles cada vez más estrictos de la Guardia Costera y la Marina estadounidense.

El cambio se explica por la presencia constante de buques de guerra, drones de reconocimiento y aeronaves P-8 Poseidon desplegados por Washington en el marco de la operación de interdicción naval en el Caribe. Este cerco ha vuelto más riesgosas las rutas históricas entre Venezuela, Trinidad y Tobago, República Dominicana y Puerto Rico, que solían funcionar como corredor logístico hacia el Golfo de México y la costa de Florida.

Según fuentes de seguridad estadounidenses, la mayoría de los cargamentos de cocaína que antes salían desde Venezuela o el oriente colombiano ahora se desvían hacia el Atlántico oriental o bordean las Antillas Menores, realizando escalas en islas más pequeñas donde la vigilancia es limitada. Los traficantes utilizan lanchas rápidas de bajo perfil, semisumergibles artesanales y rutas costeras que complican su detección por radar.

El Comando Sur (SOUTHCOM), que coordina las operaciones militares en la región, reconoció que los operativos recientes —entre ellos los ataques contra lanchas rápidas y submarinos ilegales— forman parte de una estrategia para “romper el flujo logístico del narcotráfico antes de que alcance aguas internacionales”. Sin embargo, analistas advierten que este tipo de presión no reduce la producción, sino que desplaza las rutas y multiplica los riesgos de violencia en nuevas zonas costeras.

Fuentes de la DEA agregan que el movimiento de cocaína detectado en los últimos dos meses muestra un incremento de más del 20 % en la actividad de rutas alternativas, especialmente hacia el Atlántico Sur y la costa de Guyana. Los narcotraficantes están recurriendo a operadores locales en el Caribe insular para facilitar el paso de pequeñas cargas y el reabastecimiento de combustible en trayectos más largos.

DONACIÓN

Las consecuencias del cambio ya se sienten: mientras Estados Unidos celebra un aumento de decomisos en el Caribe central, nuevos focos de tráfico emergen en zonas antes marginales, como las cercanías de Barbados, Granada y Santa Lucía. En paralelo, los gobiernos locales reportan más actividad de embarcaciones sospechosas y una escalada en el uso de sus puertos para transbordos.

La ofensiva marítima norteamericana se enmarca en una doctrina que la Casa Blanca denomina “disuasión activa”. Trump la presentó públicamente como una “guerra directa contra el narcoterrorismo”, con la promesa de erradicar la influencia de los cárteles en el hemisferio occidental. En lo que va del año, la Guardia Costera estadounidense ha interceptado más de 150 toneladas de cocaína y detenido a más de 300 tripulantes en operaciones conjuntas con Colombia, Panamá y Costa Rica.

No obstante, la reconfiguración de rutas plantea un desafío logístico mayor: los carteles están adoptando tecnología GPS encriptada, sistemas de radar portátiles y lanchas furtivas que operan fuera de los canales marítimos habituales. Las agencias norteamericanas reconocen que el fenómeno obliga a desplegar más recursos humanos y tecnológicos para mantener la presión sobre un territorio marítimo cada vez más amplio.

Expertos consultados por Reuters sostienen que la expansión militar de Estados Unidos en el Caribe tiene un doble objetivo: combatir el narcotráfico y reafirmar su influencia geopolítica en una zona donde Rusia y China han incrementado su cooperación económica y militar con varios países del arco antillano. El incremento de operaciones, por lo tanto, no solo apunta al crimen organizado, sino también al control estratégico de la región.

Mientras tanto, los cargamentos siguen saliendo. El flujo de cocaína producido en el sur de Colombia y procesado en Venezuela continúa su avance hacia el Caribe, aunque ahora con trayectos más fragmentados, mayores costos y más intermediarios. La “presión naval” que impuso Estados Unidos redujo la visibilidad de los carteles, pero no su capacidad de adaptación.

La guerra marítima contra el narcotráfico sigue abierta, y los mapas del Caribe cambian de forma constante: donde un radar estadounidense bloquea una ruta, otra aparece más al este, más al sur o más cerca de las costas latinoamericanas.

1760447984113EE.UU. revocó visas a más de 50 políticos mexicanos en su nueva ofensiva antidroga




Te puede interesar
depositphotos-68355539-xl-2015-1-1

Europa prepara una respuesta conjunta ante las amenazas de Trump sobre Groenlandia

Alejandro Cabrera
Mundo07 de enero de 2026
Francia, Alemania y otros países europeos comenzaron a coordinar una estrategia diplomática y política frente a las declaraciones de Donald Trump sobre una eventual anexión o control de Groenlandia. El episodio reabre una disputa geopolítica de alto voltaje en el Ártico y tensiona la relación transatlántica.
nuuk-greenland-shutterstock-secret-atlas-86b372bb

Europa le marca límites a Trump por Groenlandia y reactiva una pulseada geopolítica clave

Alejandro Cabrera
Mundo06 de enero de 2026
Las principales potencias europeas reclamaron públicamente a Donald Trump que respete la soberanía de Groenlandia tras sus declaraciones sobre una posible anexión del territorio. El episodio reabrió una disputa sensible en el tablero internacional, donde se cruzan intereses estratégicos, control del Ártico y una redefinición del vínculo entre Estados Unidos y Europa.
updated_venuzuela_hero_img

Chevron refuerza su presencia en Venezuela tras la caída de Maduro

Alejandro Cabrera
Mundo06 de enero de 2026
El envío de once buques vinculados a Chevron hacia Venezuela marca uno de los movimientos económicos más significativos desde la caída de Nicolás Maduro. La decisión no solo anticipa un reposicionamiento del sector energético, sino que también funciona como una señal política: el nuevo equilibrio de poder empieza a ser validado por actores estratégicos del mercado internacional.
91b514511e484728bf9fdb4012d8cdf6

El mensaje de Trump sobre Delcy Rodríguez que reordena el poder en Venezuela

Alejandro Cabrera
Mundo06 de enero de 2026
La afirmación de Donald Trump sobre el cierre de un centro de torturas en Caracas, atribuida directamente a Delcy Rodríguez, no fue una declaración humanitaria aislada. En el tablero venezolano, el gesto funciona como una señal política: Estados Unidos empieza a tratar a la vicepresidenta como poder efectivo, mientras María Corina Machado queda corrimiento del centro de la escena.
Lo más visto