
Nepal y el Tíbet buscan a casi 3.000 desaparecidos tras la avalancha glaciar que ya dejó 676 muertos
Alejandro CabreraLa catástrofe provocada por el colapso de un glaciar en la frontera entre Nepal y el Tíbet dejó al menos 682 muertos y casi 3.000 desaparecidos. La actualización de este sábado elevó significativamente las cifras difundidas durante la mañana y confirmó que la emergencia continúa lejos de estar controlada.
Las autoridades nepalesas contabilizan 675 víctimas fatales y alrededor de 2.500 personas cuyo paradero todavía se desconoce. China confirmó otras siete muertes en el Tíbet. Además, siete cuerpos fueron recuperados en India, en ríos conectados con la zona afectada, y se investiga si pertenecen a personas arrastradas desde Nepal.
La lista de desaparecidos incluye 517 extranjeros, 933 trabajadores de proyectos hidroeléctricos, 45 soldados nepaleses y 40 policías. Más de 7.500 personas fueron rescatadas, entre ellas 227 ciudadanos extranjeros, pero numerosos pueblos y campamentos siguen aislados.
Más de cien personas permanecen atrapadas en un túnel
Uno de los operativos más delicados se concentra en Rasuwa, donde más de cien personas podrían estar atrapadas dentro del túnel de una central hidroeléctrica. Los equipos utilizan maquinaria de perforación para atravesar barro, rocas y estructuras metálicas sin provocar un nuevo derrumbe.
Más de 350 trabajadores y residentes ya fueron evacuados del complejo en condiciones calificadas como extremadamente peligrosas. La lluvia y la niebla obligaron a suspender temporalmente las tareas, que pudieron reanudarse durante la tarde.
India envió unas 60 toneladas de medicamentos, alimentos, mantas, pastillas potabilizadoras y un equipo especializado en rescates dentro de túneles. China trasladó expertos desde el Tíbet y ambos países preparan puentes modulares para restablecer rutas y comunicaciones.
El puerto fronterizo de Gyirong quedó prácticamente destruido. Cuando un equipo chino consiguió llegar al lugar encontró edificios, depósitos y estacionamientos convertidos en ruinas, después de que la corriente arrastrara personas y vehículos.
Dos lagos mantienen el peligro de una segunda descarga
Nepal monitorea dos lagos formados por barreras naturales aguas arriba. El primero comenzó a reducir su tamaño, pero el segundo continúa creciendo y no presenta una salida visible, lo que indica que la presión podría seguir aumentando.
Una nueva ruptura alcanzaría zonas donde trabajan rescatistas y comunidades que ya fueron afectadas por la primera descarga. Por esa razón, continúan las evacuaciones preventivas y las restricciones para regresar a las viviendas próximas a los ríos.
La reconstrucción demandaría entre 4.000 y 5.000 millones de dólares. Cerca de dos docenas de puentes fueron destruidos y más de 90.000 personas necesitan asistencia.
Nepal solicitó ayuda internacional para identificación genética, almacenamiento de cuerpos, restauración de comunicaciones y rescate técnico. No pidió equipos generales porque sostiene que sus fuerzas pueden conducir la búsqueda básica, pero reconoció que necesita conocimientos y maquinaria especializada.
La dimensión final todavía puede aumentar. Las autoridades enfrentan dificultades para identificar cuerpos, acceder a comunidades remotas y comprobar cuántas personas se encontraban en hoteles, obras hidroeléctricas y rutas de montaña cuando descendió la avalancha.


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