Javier Milei convirtió el cierre del foro “Vientos de Cambio” en uno de sus discursos más explícitamente electorales del último tiempo. Admitió que sin resultados concretos será difícil conseguir nuevamente el apoyo social, pero descartó utilizar el año previo a las presidenciales para flexibilizar el ajuste fiscal o la política monetaria. Defendió a Luis Caputo, reivindicó el déficit cero, aseguró haber sacado a 14 millones de personas de la pobreza, prometió crecimiento del 7% u 8% si consigue un segundo mandato y volvió a cargar contra periodistas y empresarios. El mensaje hacia 2027 quedó planteado sin demasiados matices: Milei quiere que la elección funcione como un plebiscito entre continuar con su modelo o regresar a lo que define como el fracaso del pasado.