El Gobierno habilitó por DNU la expulsión de extranjeros que difundan mensajes de odio contra los argentinos o ultrajen los símbolos patrios. La medida expone una contradicción evidente: el mismo oficialismo que ridiculizó durante años el concepto de discurso de odio, lo asoció con la censura y convirtió la agresión verbal en una herramienta política ahora pretende administrarlo desde el Estado.
Ricardo Arriazu, uno de los economistas más escuchados por el Presidente, reconoció que la nueva matriz productiva puede mejorar las cuentas externas mientras destruye trabajo en las grandes ciudades. Su advertencia alcanza especialmente al conurbano bonaerense, donde teme que la apertura deje desempleo, pobreza y una crisis social difícil de resolver únicamente con el mercado.
El Presidente anunció una regla permanente para impedir que la administración nacional mantenga déficits durante varios meses. Si el Congreso no recompone las cuentas dentro de un plazo todavía no precisado, se paralizarían actividades públicas, se congelarían gastos y contratos y dejarían de cobrar las máximas autoridades. La propuesta promete que el costo recaiga sobre la política, pero podría afectar servicios, trabajadores, proveedores y provincias.
El gobierno de Giorgia Meloni anunció controles temporales en los viajes aéreos y marítimos procedentes de España, mientras Francia reforzó su frontera terrestre y Finlandia reclamó una respuesta más dura. Madrid acusa a sus socios de aprovechar políticamente la emergencia y recuerda que España no fue suspendida ni expulsada del espacio europeo de libre circulación.
La falsa versión de que la frontera estaba abierta y que podía ingresarse sin documentación se propagó por las redes sociales y empujó a decenas de miles de jóvenes hacia Ceuta. Mientras aumentan las muertes y las dudas sobre la actuación marroquí, Donald Trump responsabilizó a España y evitó cuestionar al Gobierno de Rabat.