En la Catedral Metropolitana, Milei evitó saludar a Villarruel y recibió una homilía que cuestionó duramente el rumbo del país. El Tedeum del 25 de mayo expuso la fractura en el oficialismo y dejó al gobierno bajo la lupa moral de la Iglesia.
La Catedral Metropolitana fue escenario de una ceremonia cargada de emoción y mensajes de reconciliación. Dirigentes de distintos espacios políticos se acercaron a rendir homenaje al pontífice argentino. El arzobispo Jorge García Cuerva encabezó la celebración y llamó a la unidad del pueblo argentino.
Después de semanas de protestas que comenzaron en el sistema educativo y terminaron extendiéndose hacia el costo de vida y el deterioro de los servicios públicos, Francia enfrenta ahora un problema diferente: cómo recuperar el control de las calles sin profundizar una crisis social que ya se convirtió también en política.
Donald Trump no aparecerá en ninguna boleta el próximo 3 de noviembre, pero decidió convertir las elecciones legislativas de 2026 en un plebiscito sobre su Gobierno. Los republicanos llegan con mayorías muy estrechas en la Cámara de Representantes y el Senado, mientras el costo de vida, la inflación y el desgaste presidencial dominan la campaña.
Javier Milei llegó a España y en pocas horas acumuló una nueva cadena de controversias: insultó a una periodista de la Cadena SER por una pregunta incómoda, volvió a atacar a medios argentinos, calificó a Pedro Sánchez de “dictador”, atribuyó la inmigración en Ceuta a una estrategia electoral y, apenas un día antes, había ridiculizado un estudio según el cual dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes del día 20.
Francia enfrenta disturbios y una crisis educativa, España se moviliza por el acceso a la vivienda, Italia registra enfrentamientos por el costo de vida y Bélgica cuestiona los recortes presupuestarios. Las protestas también se extienden a Portugal, Grecia, Albania y otros países europeos.
Javier Milei pasó poco más de un día en Madrid, pero consiguió instalarse de lleno en la campaña española. Comparó un libro de economía con su “primer Playboy”, insultó a Pedro Sánchez, sostuvo que “cada inmigrante es un voto”, protagonizó cruces con periodistas y terminó riéndose con Santiago Abascal sobre “patear culos zurdos”.