En la Catedral Metropolitana, Milei evitó saludar a Villarruel y recibió una homilía que cuestionó duramente el rumbo del país. El Tedeum del 25 de mayo expuso la fractura en el oficialismo y dejó al gobierno bajo la lupa moral de la Iglesia.
La Catedral Metropolitana fue escenario de una ceremonia cargada de emoción y mensajes de reconciliación. Dirigentes de distintos espacios políticos se acercaron a rendir homenaje al pontífice argentino. El arzobispo Jorge García Cuerva encabezó la celebración y llamó a la unidad del pueblo argentino.
Flávio Bolsonaro terminó la primera vuelta 2,2 millones de votos por encima de Lula, pero más de 33 millones de brasileños directamente no fueron a votar. A cinco días del balotaje, ese enorme grupo se convirtió en uno de los principales objetivos de las dos campañas.
Javier Milei llegó a España y en pocas horas acumuló una nueva cadena de controversias: insultó a una periodista de la Cadena SER por una pregunta incómoda, volvió a atacar a medios argentinos, calificó a Pedro Sánchez de “dictador”, atribuyó la inmigración en Ceuta a una estrategia electoral y, apenas un día antes, había ridiculizado un estudio según el cual dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes del día 20.
España votará anticipadamente el 29 de noviembre en unas elecciones que llegan con un sistema político dividido en cinco grandes espacios nacionales y varios partidos regionales capaces de intervenir en la formación del próximo Gobierno.
Francia enfrenta disturbios y una crisis educativa, España se moviliza por el acceso a la vivienda, Italia registra enfrentamientos por el costo de vida y Bélgica cuestiona los recortes presupuestarios. Las protestas también se extienden a Portugal, Grecia, Albania y otros países europeos.
Javier Milei pasó poco más de un día en Madrid, pero consiguió instalarse de lleno en la campaña española. Comparó un libro de economía con su “primer Playboy”, insultó a Pedro Sánchez, sostuvo que “cada inmigrante es un voto”, protagonizó cruces con periodistas y terminó riéndose con Santiago Abascal sobre “patear culos zurdos”.