El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña absuelve a Dani Alves de agresión sexual

El exfutbolista del Barça fue sentenciado a cuatro años y medio de prisión el año pasado y ha estado más de un año en prisión preventiva por la supuesta violación de una joven en una discoteca en Barcelona.

Mundo28 de marzo de 2025Alejandro CabreraAlejandro Cabrera
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Dani Alves

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) revocó la condena contra el exfutbolista brasileño Dani Alves, quien había sido sentenciado a cuatro años y medio de prisión por un delito de agresión sexual. El fallo de absolución fue unánime por parte de los jueces del tribunal y argumenta que las pruebas presentadas durante el juicio no son suficientes para sostener la condena impuesta previamente.

La sentencia representa un giro en uno de los casos judiciales más mediáticos vinculados al mundo del deporte y plantea interrogantes sobre los estándares probatorios en causas de abuso y violencia sexual. El TSJC sostuvo que no se puede condenar sin evidencias concluyentes, respetando así el principio de presunción de inocencia.

 
Contexto del caso

El hecho denunciado ocurrió en diciembre de 2022, cuando una joven de 23 años acusó a Dani Alves de haberla agredido sexualmente en los baños de una discoteca en Barcelona. La denuncia se conoció públicamente poco después, y Alves fue detenido en enero de 2023. Desde entonces, permaneció en prisión preventiva durante más de un año.

En febrero de 2024, la Audiencia de Barcelona lo había condenado tras considerar que el testimonio de la víctima era creíble y coherente. Sin embargo, esa decisión fue apelada por la defensa de Alves, que siempre sostuvo que el encuentro fue consentido y que no existían pruebas materiales que confirmaran la agresión.

 
Fundamentos del TSJC para la absolución

El TSJC cuestionó la solidez del relato de la denunciante, al identificar contradicciones entre su declaración inicial y las posteriores. Además, señaló que las grabaciones de cámaras de seguridad y los elementos forenses no aportaban claridad para confirmar lo ocurrido en el interior del baño.

Los jueces insistieron en que en el derecho penal rige el principio “in dubio pro reo”, es decir, ante la duda, se debe fallar a favor del acusado. En este sentido, subrayaron que no hay pruebas objetivas que eliminen toda incertidumbre razonable, motivo por el cual no puede sostenerse una condena penal con las pruebas actuales.

 
Repercusiones y reacciones tras el fallo

La defensa de Dani Alves celebró la resolución y sostuvo que se trató de “un acto de justicia” luego de más de un año de encarcelamiento injustificado. El abogado del exfutbolista declaró que la decisión “restituye el buen nombre” de su cliente y reclamó que se respete el derecho a la presunción de inocencia como principio constitucional.

En contraste, sectores feministas y organizaciones contra la violencia de género manifestaron su preocupación por lo que consideran una señal negativa para otras mujeres que atraviesan procesos judiciales similares. Denunciaron que la ausencia de pruebas materiales suele ser habitual en delitos sexuales y que el fallo podría desalentar nuevas denuncias.

 
La situación actual de Dani Alves

Tras la resolución del TSJC, Alves recuperó plenamente su libertad y ya no pesa sobre él ninguna medida cautelar. En los días posteriores, trascendió que planea establecerse en Brasil, lejos del foco mediático. A sus 41 años, aún no ha definido si intentará retomar alguna faceta profesional vinculada al deporte.

Durante todo el proceso judicial, el exfutbolista sostuvo su inocencia. Desde su entorno más cercano dejaron entrever que su prioridad ahora es restablecer su vida personal, mientras evalúa si tomará acciones legales contra el Estado por el tiempo que pasó en prisión preventiva sin una condena firme.

 
Debate sobre las pruebas en delitos sexuales

La decisión del TSJC reabre el debate sobre cómo se evalúan los casos de agresión sexual en los tribunales. Muchos especialistas señalan que los relatos de las víctimas no siempre pueden ser respaldados por pruebas físicas y que esto no debería invalidar su credibilidad automáticamente.

Por otro lado, juristas defensores de la absolución insisten en que las condenas no pueden apoyarse únicamente en testimonios que presentan inconsistencias. El desafío judicial, advierten, es proteger a las víctimas sin debilitar los derechos constitucionales de los acusados.

 
Conclusión

El caso Dani Alves pone en evidencia la complejidad de los procesos judiciales en temas de violencia de género, donde suelen convivir la ausencia de pruebas materiales con fuertes cargas emocionales y sociales. La sentencia absolutoria no solo exime al exfutbolista, sino que también deja una marca en la discusión pública sobre cómo actúan la justicia y los medios frente a denuncias sensibles.

Más allá de la resolución judicial, el caso deja múltiples interrogantes abiertos: ¿Cómo mejorar los procesos probatorios sin revictimizar a las denunciantes? ¿Qué garantías deben reforzarse para evitar condenas injustas sin dejar a las víctimas sin protección? Son preguntas que el sistema judicial aún debe resolver.

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