Corea del Sur destituye a su presidente: crisis política e incertidumbre en Seúl

⚖️ Corea del Sur destituye a su presidente tras declarar la ley marcial. Elecciones anticipadas, crisis institucional y una democracia a prueba.

Mundo04 de abril de 2025Alejandro CabreraAlejandro Cabrera
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Yoon Suk Yeol

La Corte Constitucional de Corea del Sur destituyó al presidente Yoon Suk Yeol por declarar de forma inconstitucional la ley marcial en diciembre de 2024. La decisión, unánime, lo aparta del poder en medio de una creciente polarización política y social. El primer ministro Han Duck-soo asume de manera interina y se convocarán elecciones en los próximos 60 días.

La crisis desatada representa un punto de inflexión en la democracia surcoreana. El uso de poderes excepcionales por parte de Yoon fue considerado una violación a la Constitución. Su intento por frenar al Parlamento opositor con medidas de emergencia terminó por sellar su destino político.

 
Un golpe institucional sin precedentes


La decisión del Tribunal Constitucional no solo representa un hecho inédito, sino que pone a prueba la madurez institucional del país. La ley marcial declarada por Yoon fue ampliamente rechazada tanto por la ciudadanía como por expertos constitucionales. Su intento de frenar a la oposición fue visto como un atentado contra el orden democrático.

El fallo de la Corte fue unánime y rotundo. El tribunal consideró que el presidente había “traicionado los principios fundamentales de la Constitución” y decidió removerlo de manera inmediata. La destitución, según señalaron fuentes judiciales, se justifica por la gravedad del abuso de poder y su impacto en el orden institucional.

Esta es la segunda vez en la historia democrática de Corea del Sur que un presidente es destituido por decisión judicial. La anterior fue en 2017, cuando Park Geun-hye fue removida en medio de un escándalo de corrupción. Sin embargo, el caso de Yoon es aún más sensible, ya que involucra un intento de ruptura institucional bajo el pretexto de preservar el orden.

El futuro político en juego

El primer ministro Han Duck-soo asumió como presidente interino hasta que se convoquen nuevas elecciones presidenciales en un plazo de 60 días. Su papel, en este contexto, será clave para mantener la estabilidad y garantizar un proceso electoral transparente. Han ya había sido destituido por el Congreso, pero fue reinstalado por la propia Corte semanas antes de este nuevo fallo.

Entre los posibles candidatos a competir por la presidencia se destaca Lee Jae-myung, líder del Partido Democrático. Sin embargo, su futuro también es incierto, ya que enfrenta procesos judiciales por corrupción. La escena electoral aparece completamente abierta, con una sociedad movilizada y dividida.

A esta crisis política se suma una creciente tensión económica. Corea del Sur enfrenta una desaceleración del crecimiento, mientras Estados Unidos anunció un nuevo paquete de aranceles del 25% a las exportaciones surcoreanas. Este escenario complica aún más el contexto para el gobierno interino y coloca al país en un momento de gran fragilidad.

 
Polarización y presión ciudadana

La reacción social no se hizo esperar. Mientras miles de manifestantes celebraban la destitución de Yoon, sus seguidores calificaron la decisión de la Corte como un “golpe judicial”. Las calles de Seúl reflejan la profunda polarización que atraviesa la sociedad surcoreana, y que se ha intensificado en los últimos meses.

Organizaciones democráticas y de derechos humanos celebraron la resolución como un triunfo del Estado de derecho. Afirmaron que Corea del Sur “ha dado un paso fundamental en defensa de sus instituciones” y pidieron que las próximas elecciones refuercen ese camino.

Pero el país también enfrenta la necesidad de iniciar un proceso de reconciliación interna. La destitución de Yoon, aunque legal y constitucional, ha sido vivida por un sector importante como una traición. El próximo gobierno tendrá el desafío de tender puentes, restaurar la confianza y mantener la gobernabilidad.

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