
Desde la noche del miércoles 23, la Basílica de San Pedro permanece abierta de forma ininterrumpida para que los fieles puedan rendir homenaje al Papa Francisco. Más de 90.000 personas ya pasaron frente al Altar de la Confesión, donde descansa el cuerpo del pontífice. Las filas se extienden durante horas, en un ambiente marcado por el silencio, la devoción y las lágrimas.







