Los movimientos de los últimos días empiezan a modificar el escenario electoral. Una suma lineal de las encuestas más recientes coloca a una eventual alianza entre La Libertad Avanza y PRO alrededor del 41% al 42%, mientras un peronismo unificado oscila entre 34% y 37%. Sin embargo, trasladar automáticamente los votos de dos partidos a una coalición sería un error: una parte puede perderse, otra puede incorporarse y todavía existe un enorme electorado sin identificación partidaria. Lo más consistente de los sondeos es otra cosa: si las alianzas se concretan, Argentina se encamina hacia una elección extremadamente polarizada entre Milei y un candidato peronista, probablemente con Axel Kicillof como uno de los principales aspirantes.