
Milei debió suspender un acto de campaña en Ushuaia por protestas y regresó a Buenos Aires
Alejandra Larrea
Javier Milei tuvo que modificar sobre la marcha su agenda en la provincia más austral del país. El mandatario había llegado a Ushuaia con la intención de encabezar un acto de campaña, en el marco de su recorrida nacional, pero la convocatoria se vio alterada por las protestas organizadas frente al predio. La tensión escaló rápidamente y, ante la imposibilidad de garantizar seguridad y normal desarrollo de la actividad, el acto fue suspendido.
Fuentes cercanas al Gobierno señalaron que la decisión se tomó “por prudencia” y que Milei optó por regresar a Buenos Aires de inmediato. El viaje a Tierra del Fuego era parte de la estrategia presidencial de mostrar presencia en las provincias tras los reveses políticos sufridos en el Congreso y el retroceso en el índice de confianza ciudadana.
Protestas en el sur
La llegada de Milei a Ushuaia estuvo acompañada por manifestaciones de gremios, organizaciones sociales y agrupaciones políticas opositoras. Las consignas se centraron en rechazar los ajustes presupuestarios, la reducción de programas sociales y las políticas impulsadas por el Ejecutivo nacional.
La movilización fue creciendo a medida que se acercaba la hora del acto. Con carteles y cánticos contra el Presidente, los manifestantes se apostaron en las inmediaciones del lugar previsto para la actividad, lo que obligó a reforzar el operativo de seguridad.
Un regreso anticipado
Frente a este escenario, el equipo presidencial decidió cancelar el acto y priorizar el retorno a la Capital. Milei viajó de inmediato de regreso a Buenos Aires, donde retomará su agenda de reuniones y actividades oficiales. La decisión, según trascendió, buscó evitar imágenes de confrontación directa que pudieran amplificar la tensión.
La suspensión no pasó desapercibida en el tablero político: se trataba de la primera vez en su gestión que Milei debía cancelar un acto de campaña por presión de las protestas.
Impacto político
El episodio en Ushuaia ocurre en un contexto complejo para el oficialismo. En las últimas semanas, el Gobierno enfrentó la caída de la confianza ciudadana a niveles mínimos, la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires y la exposición pública de denuncias de corrupción en la administración pública.
En este marco, la suspensión de un acto por manifestaciones opositoras refuerza la imagen de fragilidad política que la oposición intenta instalar. Al mismo tiempo, muestra que el malestar social se extiende incluso a provincias alejadas del centro político nacional.
Lo que viene
Tras el traspié en Tierra del Fuego, el oficialismo reordenará su calendario de campaña. En Casa Rosada aseguran que Milei mantendrá su estrategia de recorrer provincias, aunque con mayor cuidado en los operativos de seguridad y la selección de escenarios.
En paralelo, desde sectores opositores destacan que lo ocurrido en Ushuaia es un reflejo del clima social adverso. El desafío para el Presidente será lograr que sus próximos actos se desarrollen sin contratiempos y con capacidad de transmitir el mensaje político que busca instalar en la recta final de este tramo de la gestión.


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