Hungría después de Orbán: vuelve a Europa, investiga al viejo poder y empieza a desmontar 16 años de sistema

Seis meses después de la derrota de Viktor Orbán, Hungría atraviesa su mayor transformación política desde 2010. El Gobierno de Péter Magyar recompuso rápidamente la relación con la Unión Europea, consiguió destrabar €16.400 millones que permanecían congelados y abrió investigaciones sobre figuras centrales del antiguo oficialismo.
Mundo26 de octubre de 2026Alejandro CabreraAlejandro Cabrera

La caída de Viktor Orbán prometía cambiar profundamente a Hungría. Medio año después, una parte de esa transformación ya es visible.

Péter Magyar, líder del partido de centroderecha Tisza, asumió como primer ministro el 9 de mayo después de derrotar a Fidesz y terminar con 16 años consecutivos de Orbán en el poder.

La principal modificación ocurrió en la relación con Europa.

Durante los últimos años de Orbán, Bruselas había congelado miles de millones de euros destinados a Hungría por cuestionamientos relacionados con corrupción, independencia judicial, contrataciones públicas y Estado de derecho.

El nuevo Gobierno convirtió la recuperación de ese dinero en una prioridad.

Las claves

  • Péter Magyar gobierna desde mayo con una amplia mayoría parlamentaria.

  • Reformas judiciales y anticorrupción permitieron destrabar alrededor de €16.400 millones de fondos europeos.

  • Noruega también reanudó esta semana un programa de ayudas suspendido durante una década.

  • El Gobierno comenzó investigaciones contra importantes figuras vinculadas con la era Orbán.

  • Hungría volvió a acercarse políticamente a Bruselas y mejoró su relación con Ucrania.

  • Magyar, sin embargo, mantiene la valla fronteriza y buena parte de la política migratoria dura de Orbán.

  • Tampoco respalda una incorporación acelerada de Ucrania a la Unión Europea.

  • La economía muestra señales de estabilización, aunque el déficit fiscal sigue siendo uno de los principales problemas.

  • Orbán no desapareció: continúa liderando Fidesz y prepara su regreso desde la oposición.

Hungría volvió rápidamente a Bruselas

El cambio más evidente aparece en la relación con la Unión Europea.

Durante años, Orbán convirtió a Hungría en uno de los socios más incómodos del bloque, utilizando regularmente su poder de veto en discusiones sobre Ucrania, Rusia, migración y política exterior.

Magyar tomó otra dirección.

Su Gobierno aprobó reformas institucionales y anticorrupción que permitieron liberar €16.400 millones que permanecían bloqueados por Bruselas.

La semana pasada, la Unión Europea también puso fin a parte de las restricciones financieras impuestas durante la era Orbán y volvió a habilitar programas educativos y científicos como Erasmus+ y Horizon Europe.

Otro símbolo llegará ahora desde Noruega.

Oslo, Islandia y Liechtenstein acordaron reanudar un programa de aproximadamente €254 millones para Hungría que llevaba una década paralizado por disputas con el anterior Gobierno.

Buena parte de esos recursos estará destinada a democracia, libertad de prensa, lucha contra la corrupción y transición energética.

La ofensiva contra la corrupción ya llegó al corazón del viejo sistema

Magyar también intenta cumplir una de sus principales promesas electorales: investigar qué ocurrió con los recursos públicos durante los años de Orbán.

Hungría se incorporó a la Fiscalía Europea y creó una estructura destinada a recuperar activos públicos presuntamente desviados.

La campaña adquirió otra dimensión durante los últimos días con la detención de György Matolcsy, exgobernador del Banco Central y durante años uno de los hombres más cercanos a Orbán.

Los investigadores analizan operaciones relacionadas con fundaciones creadas por el Banco Central y cientos de millones de euros en activos públicos.

Matolcsy niega haber cometido delitos.

Magyar sostiene que las investigaciones no buscan una revancha política y que cada caso deberá resolverse dentro del sistema judicial.

Pero Magyar no está haciendo exactamente lo contrario de Orbán

Ese es probablemente el aspecto más interesante del nuevo Gobierno.

Péter Magyar es proeuropeo, pero no pertenece a la izquierda y tampoco pretende eliminar todas las políticas de su antecesor.

Su partido es de centroderecha.

En inmigración, por ejemplo, mantiene una línea extremadamente estricta.

La valla construida por Orbán sobre la frontera sur continuará funcionando y Hungría seguirá devolviendo hacia Serbia a numerosos migrantes que ingresen irregularmente.

Magyar incluso pretende conseguir financiamiento europeo para reforzar la frontera.

El cambio consiste principalmente en intentar negociar esas políticas dentro de la Unión Europea en lugar de construir permanentemente una confrontación con Bruselas.

Ucrania muestra otra continuidad parcial

La relación con Kyiv mejoró considerablemente después de la salida de Orbán.

Hungría reconoce la soberanía territorial ucraniana y abandonó buena parte de la retórica utilizada anteriormente contra Volodímir Zelenski.

Pero Magyar tampoco se transformó en uno de los dirigentes europeos más entusiastas respecto de Ucrania.

Budapest continúa rechazando una incorporación acelerada de Kyiv a la Unión Europea y exige garantías para la minoría húngara que vive en territorio ucraniano.

También mantiene una postura cautelosa respecto del involucramiento militar.

La diferencia con Orbán aparece principalmente en el tono y en la disposición a negociar con Bruselas y Kyiv.

La economía mejora, pero Magyar heredó un problema fiscal enorme

El nuevo Gobierno recibió además una economía que venía de varios años de crecimiento débil.

El Banco Central calcula que el PBI crecerá aproximadamente 1,8% durante 2026 y cerca del 2,9% en 2027.

La inflación cayó considerablemente y el forinto se fortaleció durante buena parte del año.

El mayor problema es el déficit fiscal.

El Gobierno calcula que terminará 2026 cerca del 7,5% del PBI, una cifra extremadamente elevada para los estándares europeos.

Magyar pretende reducirlo hasta alrededor del 4,9% durante 2027 y llevarlo por debajo del 3% hacia 2030.

Hungría incluso volvió a discutir seriamente algo que durante la era Orbán parecía lejano: adoptar el euro, posiblemente alrededor de 2032.

Magyar también quiere modificar quién paga el ajuste

Una de sus propuestas más llamativas es implementar un impuesto sobre grandes fortunas.

El proyecto alcanzaría a patrimonios superiores a aproximadamente mil millones de forintos y serviría para financiar alivios tributarios sobre sectores de menores ingresos, aumento de asignaciones familiares y mejoras de pensiones.

La iniciativa muestra otra característica del nuevo Gobierno: aunque Tisza es una fuerza de centroderecha, intenta combinar disciplina fiscal con políticas sociales destinadas a sectores que sufrieron la inflación de los últimos años.

¿Desapareció Orbán?

No.

Viktor Orbán perdió el Gobierno, pero sigue siendo uno de los políticos más importantes del país.

Después de la derrota volvió a ser elegido líder de Fidesz y conserva una estructura partidaria, territorial y mediática construida durante décadas.

Su partido obtuvo cerca del 40% en las elecciones y sigue siendo ampliamente la principal fuerza opositora.

Orbán sostiene que Magyar está intentando desmantelar instituciones mediante una mayoría parlamentaria excesivamente poderosa y presenta las investigaciones contra antiguos funcionarios como persecución política.

El verdadero test para Tisza será demostrar que puede reformar el sistema sin construir otro aparato igualmente concentrado alrededor del nuevo Gobierno.

Hungría cambió de rumbo, pero todavía no cambió completamente de modelo

Seis meses después, el balance muestra una transformación rápida.

Hungría volvió a acercarse a la Unión Europea, recuperó miles de millones de euros, inició investigaciones sobre corrupción y comenzó a modificar estructuras construidas durante 16 años.

Pero no se produjo un giro ideológico completo.

Péter Magyar continúa defendiendo fronteras estrictas, mantiene reservas sobre Ucrania y gobierna desde una posición de centroderecha.

La gran diferencia aparece en otro lugar: Hungría pasó de utilizar permanentemente su relación con Bruselas como un enfrentamiento político a intentar obtener influencia desde adentro de la Unión Europea.

Orbán convirtió durante años a Hungría en el gran disidente del bloque. Magyar intenta ahora demostrar que Budapest puede conservar una identidad política propia sin quedar enfrentada permanentemente con Europa.

Te puede interesar
Lula

Lula ganó en Brasil y consiguió un cuarto mandato histórico

Alejandro Cabrera
Mundo25 de octubre de 2026
Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido presidente de Brasil este domingo 25 de octubre, tras derrotar a Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta que mantuvo en suspenso a la mayor economía de América Latina. Con aproximadamente el 51,77% de los votos frente al 48,23% de su adversario, Lula consiguió revertir la derrota sufrida en primera vuelta y aseguró un cuarto mandato histórico. Su victoria representa un nuevo revés para el bolsonarismo y plantea un desafío para Donald Trump, aunque el presidente brasileño deberá enfrentar un Congreso de mayoría conservadora y una economía atravesada por importantes dificultades.
Macron

Francia vuelve a las calles: qué hay detrás de las protestas y qué tan cierta es la idea de una “invasión islamista”

Alejandro Cabrera
Mundo24 de octubre de 2026
Francia volvió a movilizar a cientos de miles de personas este sábado en una protesta que comenzó hace semanas por la crisis educativa y terminó incorporando reclamos por salarios, costo de vida, combustible, vivienda y deterioro de los servicios públicos. Al mismo tiempo, imágenes con banderas palestinas y argelinas alimentaron en redes y en dirigentes extranjeros la idea de que el país enfrenta una “invasión islamista”. 
Lo más visto
Milei

Milei y Trump, la política de la confrontación permanente: periodistas, bolsillo, inmigración y enemigos como método de gobierno

Alejandro Cabrera
Política21 de octubre de 2026
Javier Milei llegó a España y en pocas horas acumuló una nueva cadena de controversias: insultó a una periodista de la Cadena SER por una pregunta incómoda, volvió a atacar a medios argentinos, calificó a Pedro Sánchez de “dictador”, atribuyó la inmigración en Ceuta a una estrategia electoral y, apenas un día antes, había ridiculizado un estudio según el cual dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes del día 20.
Brasil

Brasil llega al domingo partido al medio: Lula y Flávio Bolsonaro empatan 50-50 y crece la tensión por el resultado

Alejandro Cabrera
Mundo23 de octubre de 2026
Brasil elegirá presidente este domingo 25 de octubre en una de las elecciones más ajustadas de su historia reciente. El último Datafolha coloca a Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro exactamente empatados con 50% de los votos válidos, mientras otros estudios mantienen ventajas mínimas para el candidato del Partido Liberal. 
Fantasma

UN FANTASMA RECORRE LAS DEMOCRACIAS

Alejandro Cabrera
Opinión24 de octubre de 2026
En todo el mundo observamos cómo se deteriora la calidad democrática. Al mismo tiempo,
la xenofobia y la islamofobia ganan terreno y se extienden a través de un pensamiento que
atraviesa clases sociales, géneros y fronteras nacionales.