¿La pobreza sube o baja en Argentina bajo el gobierno de Javier Milei?

Analizamos las medidas tomadas por Javier Milei y su gobierno y la contrastamos con los últimos datos del INDEC.

Economía23 de marzo de 2025Alejandro CabreraAlejandro Cabrera
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Pobreza

Diagnóstico económico al asumir Milei (diciembre 2023)

Javier Milei asumió la presidencia de Argentina a mediados de diciembre de 2023 en un contexto macroeconómico muy frágil. Los indicadores clave mostraban severos desequilibrios:

Inflación descontrolada: La tasa de inflación anual rondaba máximos de tres décadas, cerrando 2023 en 211,4% interanual, con un salto mensual de 25,5% solo en diciembre. Esto refleja la aceleración inflacionaria que se produjo tras una devaluación post-electoral y la expansión monetaria de la gestión anterior.

Pobreza elevada: Antes de las medidas de Milei, la pobreza ya afectaba a alrededor del 41–42% de la población (dato del segundo semestre de 2023). Es decir, unos 18-19 millones de argentinos se encontraban bajo la línea de pobreza al final del gobierno de Alberto Fernández, la cifra más alta en casi dos décadas hasta ese momento.
Déficit fiscal crónico: El sector público nacional arrastraba un déficit fiscal significativo. En 2023 el déficit primario fue de aproximadamente 2,9% del PBI, y el déficit financiero (incluyendo intereses de deuda) alcanzó el 6,1% del PBI. Este rojo fiscal sostenido venía financiándose en buena medida con emisión monetaria y endeudamiento con el Banco Central y el FMI, alimentando la inflación.

Desequilibrios cambiarios y reservas escasas: Existía un atraso cambiario y múltiples tipos de cambio. El dólar oficial se había mantenido fijo en $350 desde agosto hasta las elecciones, mientras el dólar paralelo duplicaba ese valor, reflejando fuertes controles de cambio (cepo) y desconfianza. Las reservas internacionales netas eran negativas, estimadas en alrededor de –USD 10.500 millones a fines de noviembre de 2023, un nivel críticamente bajo.

Actividad y empleo: La economía estaba entrando en recesión. En 2023 el PBI se contrajo ~1,6% arrastrado por la peor sequía en un siglo y la inestabilidad macro. La caída de la actividad se intensificó hacia fines de año. Pese a un desempleo relativamente bajo (alrededor de 6-7%), muchos empleos eran precarios o informales, y la caída del poder adquisitivo había aumentado la pobreza laboral. A fines de 2023 casi 1 de cada 2 argentinos era pobre, incluyendo 66% de los niños.

En síntesis, Milei recibió una economía con inflación triplemente dígita, alta pobreza, desequilibrios fiscales y externos severos, y una recesión incipiente. El nuevo gobierno diagnosticó que heredaba la peor bomba económica de la historia democrática, insinuando que sin un cambio drástico Argentina enfrentaría un colapso aún mayor.

Medidas económicas en los primeros meses del gobierno de Milei

Frente a esta situación, el gobierno de Javier Milei impulsó en sus primeros meses (diciembre 2023 a inicios de 2024) un programa de shock de corte liberalizante y ortodoxo. Las medidas clave incluyeron:

Devaluación masiva y unificación cambiaria: Apenas asumido, Milei implementó una devaluación del tipo de cambio oficial de aproximadamente 54% en un solo día. El dólar oficial pasó de ~$350 a ~$800, eliminando parcialmente la brecha con los paralelos. Esta drástica depreciación buscó corregir el atraso cambiario, hacer competitivo al exportador y comenzar a recomponer reservas. Tras el salto inicial, el gobierno fijó una mini devaluación mensual del ~2%, muy por debajo de la inflación inicial, para anclar expectativas.

Levantamiento de controles de precios y subsidios: El nuevo gobierno desmanteló programas de control de precios vigentes, liberando los precios de cientos de productos de la canasta básica. Además, recortó drásticamente subsidios a la energía y el transporte, provocando aumentos tarifarios importantes. Estas acciones ejercieron una fuerte presión inflacionaria en los rubros más sensibles del consumo popular.

Ajuste fiscal y contracción del gasto público: Milei recortó más del 30% del gasto en términos reales, mediante medidas como eliminar ministerios, despedir más de 30.000 empleados públicos y congelar contrataciones. Se paralizaron obras públicas y se redujeron transferencias a provincias. El objetivo declarado era lograr rápidamente equilibrio (o superávit) primario para frenar la necesidad de emisión monetaria.

Política monetaria restrictiva: Milei prohibió la financiación monetaria del déficit y el BCRA elevó las tasas de interés para contener la demanda de dólares. Si bien Milei propone la eventual eliminación del peso y dolarización, en estos primeros meses se mantuvo el peso y se buscó estabilizarlo.
Reformas estructurales: El gobierno envió señales pro-mercado como la apertura comercial, la liberalización financiera, y comenzó a delinear reformas previsionales y laborales para el futuro.
Evolución reciente (marzo 2025): inflación, pobreza, dólar, actividad y percepción social

La inflación tuvo un comportamiento en dos fases: en el arranque, las medidas de shock dispararon la inflación a niveles altísimos, para luego lograr una marcada desaceleración.

Diciembre 2023 registró +25,5% mensual, y enero 2024 también tuvo inflación muy alta. Esto fue consecuencia directa de la devaluación del peso y de la liberación de precios previamente controlados.
A partir de febrero-marzo 2024 la inflación comenzó a ceder mes a mes. Hacia finales de 2024, Argentina encadenó varios meses con inflación menor al 3% mensual. Diciembre 2024 cerró con +2,7% y noviembre con +2,4%.

La inflación acumulada de 2024 fue 117,8%, una fuerte baja respecto al 211% de 2023. Incluso se registró deflación mensual (–1,3% en febrero 2025).

El tipo de cambio oficial, luego de la maxi-devaluación, se mantuvo relativamente estable. Aunque persisten controles cambiarios, el mercado está más calmado.
La economía transitó un periodo recesivo en la primera parte de 2024, seguido de indicios de recuperación hacia fines de ese año.

La caída del poder adquisitivo, el ajuste fiscal y las altas tasas provocaron una caída de la actividad.
Hacia el segundo semestre de 2024, comenzó una estabilización. La cosecha agrícola 2024 fue mejor, y el tipo de cambio estable generó certidumbre. Analistas notaron una recuperación incipiente del empleo y los salarios reales.

El desempleo subió ligeramente en el primer semestre de 2024, pero bajó a 6,4% hacia fines de año. La calidad del empleo sigue siendo un problema.

La pobreza aumentó bruscamente en los primeros meses de Milei, alcanzando niveles récord, y luego comenzó a descender parcialmente.

La tasa de pobreza pasó del 41,7% al 52,9% en el 1º semestre de 2024. Esto implicó que unos 5,3 millones de personas adicionales cayeron en la pobreza en apenas medio año. La indigencia también subió de 11,9% a 18,1%.

Esto coincidió con el salto inflacionario y la recesión. Se reportó aumento de la pobreza laboral y de la asistencia a comedores populares.

A partir del segundo semestre de 2024, hubo indicios de mejora: se estima que la pobreza habría bajado a alrededor del 40% hacia fines de 2024.

La pobreza infantil superó el 66% en el peor momento del ajuste.

Debate: ¿Por qué aumentó la pobreza? Dos posturas

El aumento se debió principalmente al sinceramiento económico: al eliminar controles de precios y subsidios, la línea de pobreza (la canasta) subió rápidamente. Eso hizo que muchas personas pasaran a ser consideradas pobres sin que su situación real cambiara de inmediato. Esta postura subraya que el salto fue en parte "estadístico" y transitorio.

El aumento fue real y se explica por la devaluación y el shock inflacionario, que erosionaron los ingresos reales, en especial entre sectores informales, perceptores de ayudas sociales y trabajadores con sueldos fijos. El recorte del gasto público y de subsidios también contribuyó a la caída del poder adquisitivo y a una mayor desigualdad.
Conclusión

Ambas posturas aportan elementos válidos. La pobreza subió por el sinceramiento de la economía, pero también porque millones de personas efectivamente perdieron poder de compra. La clave estará en si las mejoras macro se traducen en una baja sostenida de la pobreza en los próximos meses. Si eso ocurre, el ajuste de Milei podrá ser defendido como necesario. Si no, habrá sido una estabilización con un costo social muy alto e injustificable.

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