
Meloni hizo un acuerdo valioso con su ex enemigo saudita. Italia.
Alejandro Cabrera
Antes, cuando estaba en la oposición, Giorgia Meloni, la líder del pequeño partido de derecha posfascista Hermanos de Italia –que ahora está en el gobierno– criticaba mucho a Arabia Saudita. Ella lo describía como un “Estado fundamentalista” y a su líder actual, el príncipe heredero y primer ministro, Mohammed ben Salman –conocido como MBS–, como “el mandante según la CIA del homicidio del periodista Jamal Khashoggi”.
Sin embargo, el pragmatismo y los negocios a veces producen cambios. La primera ministra italiana firmó anteayer con su colega saudita varios acuerdos comerciales y estratégicos por un valor aproximado de 10.000 millones de euros. Todo esto sucede en un escenario de película: ella y él, sentados con las piernas cruzadas sobre hermosas alfombras y entre almohadones y kilims, en una gran carpa en el desierto de Al-Ula, un importante sitio arqueológico de Arabia Saudita, patrimonio de la Unesco.
El acuerdo firmado por Meloni y MBS incluye a alrededor de 20 grandes empresas italianas. Entre ellas están Leonardo, que antes se llamaba Finmeccanica, uno de los grupos industriales más grandes de la península, que trabaja en defensa, seguridad y aeroespacio, y el accionista mayoritario es el Estado; Sace, un grupo de seguros que también tiene parte pública; Pirelli, que fabrica neumáticos; y Fincantieri, un gran constructor naval.
Conexión más cercana
“Hoy comienza una fase completamente nueva, una nueva era en nuestras relaciones, donde nuestra asociación se transforma en algo diferente, estratégico porque no solo haremos negocios, sino que colaboraremos y pensaremos juntos como naciones líderes de un Mediterráneo más amplio”, anunció Meloni, quien resaltó el inicio de una relación bilateral más cercana y de mayor nivel.
Como algunos vieron en redes sociales, la premier tuvo el pelo al descubierto y, al momento de saludar, le dio la mano sin problema a su colega saudita, un musulmán sunnita.
La premier italiana, conocida como “Giorgia de Arabia” por el diario La Stampa y enfrentando fuertes críticas de la oposición, anunció que en Riad, la capital del reino, se creará pronto un museo dedicado al diseño con la ayuda de Italia. El administrador delegado de Leonardo, Roberto Cingolani, que estuvo con ella durante la visita, confirmó que Arabia Saudita podría unirse al grupo para construir el GCAP, un caza de sexta generación que incluye a Italia, Japón y Gran Bretaña.
Marco Tronchetti Provera, vicepresidente de Pirelli, anunció la próxima apertura de una fábrica de neumáticos. El 75% de esta fábrica será propiedad del PIF (Public Investment Fund), el conocido fondo soberano de Arabia Saudita que tiene un potencial de inversión de aproximadamente 900.000 millones de dólares. De acuerdo con lo acordado, el PIF trabajará con empresas italianas en proyectos en África dentro del Plan Mattei. Este plan, impulsado por Meloni, busca ayudar a los países africanos para que las personas no tengan que emigrar debido a las malas condiciones económicas.
Sin embargo, hay más. Durante las tres horas que pasaron a solas en la impresionante carpa en el desierto, Meloni y MBS también discutieron sobre la crisis en Medio Oriente, el Líbano, la reconstrucción de Gaza, la estabilización de Siria y la situación en Ucrania, según se ha informado.
Arabia Saudita es uno de los aliados más importantes de Estados Unidos en la región contra Irán. Donald Trump quiere reactivar los Acuerdos de Abraham en Medio Oriente y resolver el conflicto israelí-palestino con la ayuda de Riad. Él considera que el príncipe heredero es muy importante, hasta el punto de que admitió estar dudando sobre si su primer viaje como presidente debería ser a Gran Bretaña, debido a la "relación especial", o a Arabia Saudita.
Opiniones negativas
Aparte de la geopolítica y el dinero involucrado en los acuerdos firmados, el enfoque práctico de Meloni no fue aceptado por la oposición de centroizquierda, que eligió insistir en sus diferencias en lugar de unirse antes de llegar a Palazzo Chigi.
“Con gran entusiasmo, el gobierno ha firmado acuerdos con ese régimen que Meloni criticaba, ya que afirmaba que ‘tenía pena de muerte por apostasía, por adulterio y por homosexualidad y cero derechos para las mujeres’.” “Supongo que todo eso ya se ha resuelto antes de su visita, ¿verdad, primera ministra Meloni?”, preguntó Angelo Bonelli de Alianza Verdes Izquierda, compartiendo un video de 2019 donde la actual premier decía que “¡para mí pueden poner miles de millones, pero no pasan!”.
El Partido Democrático (PD), que es la principal oposición, criticó a Meloni por “no dejar pasar un día sin desmentirse a sí misma”.
Chiara Appendino, del Movimiento Cinco Estrellas (M5E), se refirió al “triunfo de la incoherencia”, mientras que Riccardo Magi, de +Europa, habló del “castillo de mentiras que la premier ha contado”.
El expremier Matteo Renzi, senador de Italia Viva, que en 2020 recibió muchas críticas de Meloni por su relación con Arabia Saudita, fue el único que se apartó del grupo. Felicitó a la premier por “haber cambiado de idea” sobre ese país, así como también hizo con el euro y otros temas. "Giorgia no es mala, el problema es que llega tarde", comentó. “Yo estoy muy feliz: desde hace años digo que Arabia Saudita está cambiando, que ese mercado es clave para nuestras empresas y que ese liderazgo es esencial para la paz en Tierra Santa y en todo el mundo”, escribió Renzi en sus redes sociales.


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