
Netanyahu descarta tregua parcial
Alejandra Larrea
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reafirmó esta semana que su gobierno no negociará una tregua parcial en Gaza. Según declaró en una entrevista, Israel mantendrá como condición para cualquier acuerdo la devolución de todos los rehenes —tanto vivos como fallecidos— y exige la rendición de Hamás, aunque insiste en continuar controlando la seguridad del territorio.
Netanyahu reafirmó que el marco de negociación no ha cambiado: la guerra solo terminará cuando todos los rehenes sean liberados y Hamás se rinda definitivamente, aunque Israel continuará supervisando la situación desde un punto de control de seguridad.
Este posicionamiento coincide con un nuevo impulso diplomático: una delegación de Hamás arribó recientemente a El Cairo en busca de retomar las negociaciones sobre un alto el fuego integral que incluiría la liberación simultánea de todos los rehenes, un plan impulsado por Egipto y Catar.
Contexto y tensiones
El plan de Netanyahu ha desencadenado tensiones políticas y militares.​ Internamente, el Estado Mayor del Ejército israelí expresó reservas sobre la ofensiva proyectada, advirtiendo el gran riesgo que implicaría para los rehenes aún en cautiverio. Sin embargo, estas objeciones se suavizaron cuando el jefe del Estado Mayor aceptó avanzar con la ocupación planificada de la ciudad de Gaza.
A nivel social, miles de personas se movilizaron en distintas ciudades de Israel —como Tel Aviv y Jerusalén— exigiendo el fin inmediato del conflicto y clamando por la liberación de los cautivos. Entre los manifestantes se destacaron las familias de los rehenes, quienes reclamaron mayor urgencia ante el lento avance de la negociación.
En el plano internacional, ocho países europeos —entre ellos España— condenaron duramente el plan de ocupación militar de la Franja de Gaza, advirtiendo sobre las graves implicancias humanitarias y legales de tal acción.
En paralelo, organizaciones como las Naciones Unidas alertan sobre una dramática crisis de suministros en Gaza. El nivel de malnutrición infantil es alarmante y la distribución de ayuda sigue siendo insuficiente pese a las promesas de Israel de establecer corredores seguros para su entrega.
Este escenario mantiene altas las tensiones: mientras Netanyahu prioriza una negociación “todo o nada” para la liberación completa de los rehenes, las voces tanto internas como internacionales advierten sobre la escalada del conflicto y las consecuencias para la población civil.


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