555 días de infierno: León Aquino murió luego de ser torturado con una aguja oxidada

León Aquino vivió apenas 18 meses, pero sufrió un calvario que terminó con una aguja oxidada clavada en su espalda, agresiones constantes de quienes debían protegerlo y una muerte que ya tiene juicio iniciado contra su madre, Yésica del Carmen Aquino, y su padrastro, Roberto Carlos Fernández.

Policiales29 de agosto de 2025Alejandra LarreaAlejandra Larrea
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León Aquino murió luego de ser torturado con una aguja oxidada.

Nadie debería cargar con el peso de un infierno desde antes de aprender a caminar. Pero León Ehydrian Aquino vivió ese horror: hematomas, mordeduras, pinchazos y humillaciones marcaron cada uno de sus 555 días de vida. Su espalda, atravesada por una aguja oxidada, se convirtió en el testimonio más brutal de aquel terror.

Hoy, casi cuatro años después de su muerte, comienza el juicio contra Yésica del Carmen Aquino y Roberto Carlos Fernández. El país encara la oportunidad de que la justicia actúe con toda su fuerza.

León llegó gravemente maltrecho al Hospital El Cruce de Florencio Varela en septiembre de 2021, con lesiones inexplicables. Algunas explicaciones intentaron atribuir el estado del bebé a un ahogamiento con leche, pero la evidencia apuntaba más allá: múltiples golpes, mordeduras que coincidían con la dentadura de su madre y, lo más impactante, una aguja oxidada clavada en la espalda. Era evidente que atrás de cada lesión había maltrato sistemático.

Las pericias forenses lo confirmaron: la aguja pudo haber provocado una septicemia que desencadenó su muerte. El niño llegó al mundo ya con marcas de violencia y cada día de su corta vida acumuló más señales de tormento.

Desde adentro, las advertencias eran constantes. La tía Ayelén —una de las voces que intentó levantar la alerta— relató castigos tan crueles como mantenerlo mojado horas frente a una ventana, rociarlo con sustancias irritantes, exponerlo al frío o incluso dejar migas de pan en la cuna para que las hormigas lo atacaran.

Finalmente, el fatídico desenlace desencadenó la acción judicial: Yésica fue acusada de homicidio agravado —por el vínculo con premeditación, alevosía y ensañamiento—, mientras que Roberto Carlos afrontará un juicio por homicidio calificado. El tribunal oral comenzará a juzgarlos esta semana, en Quilmes.

Los hermanos de León fueron apartados y reubicados por la Justicia de Familia, mientras la familia materna exige una condena de prisión perpetua. Para ellos, esta causa no es solo un reclamo de justicia: es la voz de un niño que no pudo defenderse, pero cuyo recuerdo debe abrir paso a reparación y castigo.

La historia de León Aquino no es solo una tragedia familiar: es una herida social que exige una respuesta firme del sistema judicial. Que el juicio arranque hoy es una señal: el país tiene la oportunidad de pronunciarse con contundencia ante la peor forma de vulneración a la infancia. Que esta historia no se olvide ni quede impune.

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